Nada personal
La Campaña Nacional de Reforestación impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum representa mucho más que una jornada para plantar árboles. Constituye una política pública que entiende que la defensa del territorio, del agua y de los ecosistemas forma parte de la seguridad nacional, del bienestar social y del desarrollo económico de México.
Durante muchos años se medían los resultados por el número de árboles sembrados, aunque una gran parte muriera pocos meses después. La nueva estrategia privilegia la restauración integral de los ecosistemas: especies nativas, recuperación de cuencas hidrológicas, rehabilitación de suelos degradados, mantenimiento permanente y participación activa de las comunidades.
No se trata únicamente de sembrar; se trata de restaurar la vida.
Ese cambio de paradigma revela una comprensión científica del problema ambiental. No basta con combatir los efectos del cambio climático; es indispensable reconstruir la capacidad de los ecosistemas para regenerarse y prestar los servicios ambientales de los que depende la sociedad: agua, aire limpio, regulación del clima, fertilidad del suelo y conservación de la biodiversidad.
Lee la nota completa en Quadratín Michoacán.