Cohesión Social
A 18 días de anunciarse la caída del líder del Cártel Nueva Generación (CJNG), Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, siguen las dudas y las preguntas respecto a la narrativa de su abatimiento y la posterior muerte cuando era trasladado en helicóptero.
En la conversación pública ponen como ejemplo las fotografías y videos de las muertes de narcotraficantes como El Señor de los Cielos, Amado Carrillo Fuentes.
El poderoso líder del Cártel de Juárez conocido por usar aviones para transportar droga, falleció en julio de 1997 en un hospital después de someterse a una cirugía plástica para cambiar su apariencia.
Las autoridades federales de la época difundieron las fotografías del cuerpo y el rostro intervenido en el quirófano, con datos muy precisos de su identidad.
Ocurrió lo mismo con el abatimiento de Arturo Beltrán Leyva El Barbas, líder del Cártel de los Beltrán Leyva, ultimado el 16 de diciembre de 2009 en Cuernavaca, Morelos.
El capo falleció tras un enfrentamiento con elementos de la Armada de México en el complejo residencial Altitud. Al lugar llegaron marinos en helicópteros y por tierra para eliminarlo.
En uno de los videos donde aparece el narcotraficante abatido en la vivienda donde fue sorprendido, se ve a un par de marinos colocando un billete de dólar americano sobre el cuerpo ensangrentado del capo.
Con base en estas evidencias, el imaginario colectivo sigue en espera de las evidencias fotográficas y videograbaciones que exhiban la incursión al complejo de cabañas en el municipio de Tapalpa, Jalisco, y en especial la cabaña donde presuntamente El Mencho emprendió la huida al bosque.
No dejó satisfecho a nadie la narrativa oficial de las fuerzas armadas de la localización del narcotraficantes por un seguimiento a una de sus presuntas parejas sentimentales, según labores de inteligencia militar, pero no existen evidencias ni de la persecución ni del enfrentamiento armado entre soldados y el capo.
Tampoco existen imágenes estáticas y en movimiento en el momento de la captura del Mencho, con las heridas producidas por el combate, ni tampoco cuándo es ascendido al helicóptero y a bordo de la aeronave, con los servicios de atención médica para salvarla la vida.
La narrativa oficial de cómo, cuándo y dónde capturaron al narcotrafricante líder del CJNG, se acerca más a un guión de la narcoserie de Netflix del Señor de los cielos, sin que se tenga certeza de lo sucedido.
Una de las teorías de conspiraciones respecto a la muerte del Mencho que escuché con mucha atención de un personaje que conoce los protocolos en las operaciones castrenses, fue muy tajante la explicar la que considera la teoría más cercana a la captura y muere del capo michoacano.
Presuntamente Oseguera Cervantes de debatía entre la vida y la muerte…pero a consecuencia de una enfermedad crónica -insuficiencia renal- y consciente de las probabilidades de vida, negoció con EU una entrega postmorten, luego de dictar líneas testamentarias.
La teoría -atractiva para una serie en plataformas de streaming- es que El Mencho había fallecido a consecuencia de la enfermedad; que los restos fueron entregados a grupos especiales EU, y en el presunto enfrentamiento en Tapalpa, Jalisco, no participó en capo.
Una de las condiciones para la entrega postmorten fue una negociación con el gobierno y los enviados de EU para modificar las operaciones del grupo criminal, dejar intacta la estructura trasnacional de actividades delictivas, así como proteger a las familias y los negocios.
Los enfrentamientos y actos de sabotaje en Guadalajara, Puerto Vallarta, Jalisco, en Michoacán y en las de 20 ciudades, fue el costo para ambos lados como secuencia del costo obligado de la credibilidad de la negociación.
Los restos humanos velados en el ataúd dorado en la funeraria al Oriente de la ciudad de Guadalajara, son los mismos que se fueron sepultados el lunes 2 de marzo de 2026 en el panteón Jardines Recinto de la Paz, en Zapopan, Jalisco, son de Rubén Oseguera Cervantes, quien falleció por una enfermedad crónica, y no abatido en un enfrentamiento.
Con esta teoría de la conspiración, en el imaginario colectivo, no le dan ni el beneficio de la duda de las presuntas narconóminas halladas en una de las cabañas en Tapalpa, Jalisco, porque el señor no se dedicaba a anotar los centavos de la empresa criminal que traspasa fronteras, y los datos difundidos son una minucia de la negociación en la entrega postmorten, y caerán como moscas narcopolíticos e integrantes del CJNG.




