El IMSS: los derechos de los trabajadores también son derechos del pueblo
Un encuentro fortuito en el Aeropuerto de la Ciudad de México (AICM) entre Rafael Moreno Valle Rosas (+) con su primo Rafael Moreno Valle Buitrón, terminó en un insulto.
Acicateado por las bebidas espirituosas de las que era un fan empedernido, Moreno Valle Buitrón le lanzó el grito homofóbico similar al escuchando en los estadios de futbol cuando despeja un portero contrario al equipo de casa (…)
Era la época del reinado del marinismo del PRI posicionado en el ejercicio del poder en el gobierno del estado con Mario Marín Torres, como titular del Ejecutivo.
Moreno Valle Buitrón -entre la amnesia causada por la adoración al dios de la mitología romana- nunca calculó en su sobriedad que al primo que insultó sería electo gobernador de Puebla en 2010.
Instalado en la gubernatura, Moreno Valle Rosas se cobró la afrenta del primo, y ordenó en 2011 auditorías por presuntas irregularidades en la gestión de Buitrón al frente del Fideicomiso de la Reserva Territorial Atlixcáyotl, durante el gobierno marinista.
Fue el otro Rafael, el Moreno Valle Sánchez, el empresario inmobiliario y presidente de Pericos de Puebla, quien intervino para evitar que su vástago terminará en prisión acusado de corrupción por favorecer al empresario favorito del marinismo con predios de la Reserva.
A 16 años de ese incidente en el AICM, Buitrón, de regreso en el gobierno bajo las siglas de Morena, utiliza los apellidos Moreno Valle, (en referencia subliminal a quien fuera senador y gobernador panista y aspirante presidencial) para hacerse campaña como presunto aspirante en Morena a la alcaldía poblana.
Buitrón es muy popular, pero en el exclusivo conjunto residencial La Vista, en el restaurante del Club de Golf, y en los bacanales del jet set poblano.
Y mire, no es que sea un luchador social y destacado militante revolucionario de “izquierda” de Morena y de la Cuarta Transformación (4T) ondeando la bandera de primero los pobres y la austeridad juarista, no; Buitrón es un privilegiado que sirve como contrapeso político en el juego sucesorio en Morena por la alcaldía poblana.
Moreno Valle Buitrón fue habilitado con la brillante idea de jugar en el ajedrez político por el control de las candidaturas de Morena para el 2027, y en la pugna por el poder político en Puebla.
La otra jugadora al otro lado del tablero del ajedrez es Sheinbaum, quien ve en la directora de la Lotería Nacional una opción de candidatura de género para sustituir a José (Pepe) Chedraui al frente del gobierno de la ciudad de Puebla, de no reelegirse.
Con ese objetivo, Buitrón irrumpe como el contrapeso, la Torre de la mesa del ajedrez como bloque de contención a Olivia Salomón Vivaldo, con un perfil supuestamente “empresarial” para la ciudad de Puebla, otrora bastión del PAN.
En Morena, los ajedrecistas en cada lado del tablero pretenden un perfil “empresarial” como Chedraui, pero hay una enorme diferencia entre ser un hombre de negocios exitoso a poseer riquezas por beneficios de herencias familiares, como lo son Buitrón y Salomón.
Moreno Valle Buitrón y Salomón Vivaldo, se conocen muy bien en lo que respecta a la puja por el poder, el económico, en el ámbito familiar; empero la confrontación se trasladó ahora al campo de la política partidista en Morena por la nominación a la alcaldía poblana.
Buitrón es hijo del primer matrimonio del extinto Rafael Moreno Valle Sánchez, empresario inmobiliario, presidente por muchos años de la franquicia en la LMB de la novena verde Pericos de Puebla, con una estrecha relación con el presidente del Grupo IUSA, Carlos Peralta Quintero.
Olivia Salomón es la viuda de Moreno Valle Sánchez, empresario que lamentablemente perdió la vida a consecuencia de la pandemia por covid.
La actual directora de la Lotería Nacional desempeñó una labor administrativa en Pericos de Puebla al lado del exitoso empresario, a quien posteriormente esposó.
Aunque se trata de asunto estrictamente de vida privada en el reparto de los negocios, activos empresariales y otros bienes de la herencia de Moreno Valle Sánchez, lo cierto es que Buitrón y Salomón se vuelven a ver las caras en la contienda política partidista.
Ni uno ni otra de las acaudalados poblanos ligados a los apellidos Moreno Valle, no tienen entre la militancia morenista y la sociedad poblana un arrastre popular que los llevara a arrasar en las encuestas para ser nominados a la alcaldía poblana, salvo en las encuestas pagadas.
Ante la falta de popularidad, ambos personajes han echado mano de todo lo que tienen a su alcance, Buitrón, explotando los apellidos de Moreno Valle exgobernador.
Por su parte Olivia Salomón, utiliza a Lotería Nacional como medio de promoción, ventaja que le da ser “corcholata” presidencial, al grado de utilizar al Pato Merlín en una de las ediciones del billete de la lotería, en la búsqueda del premio mayor: la alcaldía poblana.
Usar a una y otro en el juego del ajedrez del tablero político de Morena en Puebla, con Buitrón versus Salomón Vivaldo, requiere de una buena dosis de perversidad política, rumbo a las elecciones intermedias de junio de 2027.