Las Batallas
La decisión presidencial de prescindir de la interlocución con la dirigencia de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y acudir a los estados a consultar a la base magisterial en las escuelas, fue un desatino y una medida dilatoria.
Los asesores de la titular del Ejecutivo federal hicieron mal cálculo político y legal de la respuesta de los trabajadores de la educación agrupados en la CNTE de los estados de Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Ciudad de México, Zacatecas y Guerrero.
“A nivel de cancha” -para utilizar un término futbolero- no es lo mismo que estar en el palco presidencial; los maestros de las secciones CNTE, son muy aguerridos y Claudia Sheinbaum no puede pasar mal.
Una de las escenas de la rebelión de la base magisterial contra la dirigencia nacional en la época del Elba Esther Gordillo, le costó a la maestra María Sanjuana Cerda Franco, exlideresa de la Sección 21 den SNTE de Nuevo León, enviada del CEN, ser retenida y rapada por los maestros “disidentes” de Michoacán, en la década de los 90. Es un riesgo.
Pero el problema de fondo es que la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en una escuela pública (de Oaxaca, por ejemplo) para abordar temas relacionados a las relaciones laborales bilaterales, como las pensiones, salarios o el sistema de seguridad del Issste, es una invasión a la autonomía de las secciones sindicales de la CNTE en los estados.
Regidos por el Apartado B del Artículo 123 Constitucional que regula las relaciones obrero-patronales de los trabajadores del sector público, y como representante del Poder Ejecutivo Federal, Sheinbaum es la representante patronal, junto con el titular de la SEP.
Para abordar los temas de las relaciones laborales bilaterales del gobierno con los maestros, la legislación laboral establece las formas de negociación entre el gobierno y los representantes de los trabajadores constituidos como sindicato titular del Contrato Colectivo.
La decisión presidencial -como lo hizo Sheinbaum- de “saltarse” a las dirigencias sindicales de la CNTE y recurrir a la base magisterial en los estados, es una abierta intromisión a la vida interna de las secciones de la CNTE que tienen la representación legal, por lo que sería violatorio a la relación contractual entre el gobierno y el sindicato de la CNTE.
Acostumbrados al populismo con mentiras para distorsionar la ley, el anuncio de la presidenta de realizar un diálogo directo con los maestros, es más un recurso propagandístico y político ante el endurecimiento de las acciones de presión de la Coordinadora con bloqueos y platones, en el contexto del Mundial FIFA 2026.
En respuesta a la postura presidencial, los dirigentes de las secciones sindicales de los maestros de la CNTE, acordaron reinstalar la Asamblea Nacional Representativa (ANR), ratificar el rechazo a las propuestas del gobierno federal en materia educativa y de seguridad social.
Resolvieron además fortalecer la continuidad de la huelga nacional, la exigencia de “apertura y seguimiento de las mesas tripartitas para todos los contingentes”, exigir principalmente la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, cumplir con las mejoras salariales y revisar las condiciones de las cuentas individuales de jubilación, así como la seguridad social.
Una mala estrategia jurídica y política de los asesores de la presidenta de pretender desconocer la representación sindical de la CNTE y acudir a la dialogar con la base magisterial en las escuelas, además de logísticamente absurdo y demagógico, sólo radicalizó la postura de la Coordinadora.