Cohesión Social
Puebla necesita de esas voces que le apuestan al desarrollo del estado, de empresarios que están dispuestos a invertir en la generación de energías limpias.
Raymundo del Valle Lafon, presidente de la Cámara Mexicana de Industria de la Construcción (CMIC) ve en los basureros de desechos domésticos la oportunidad para generar electricidad, a partir del biogás.
La apuesta es por una inversión de 10 mil millones de pesos, y con la instalación de la planta generadora de energía limpia, la inversión se incrementaría hasta 16 mil millones de pesos.
Se propone el presidente de los empresarios constructores utilizar el gas producido por la fermentación de residuos orgánicos y compuesto en un 52% por metano, para generar electricidad limpia para la industria, para el alumbrado público y consumo doméstico.
Del Valle Lafon insistió en el proyecto al destacar la importancia de la industria de la construcción que, por la cantidad de ramas productivas que involucra, impulsa el desarrollo de Puebla.
El dirigente de los constructores poblanos se refirió al proyecto de generación de energías limpias en su mensaje para recibir a socios e invitados a la comida anual de la CMIC y celebrar el arribo al quinto piso -51 años- de la fundación de la cámara de constructores.
El anuncio del proyecto para producir energía limpia a través de biogás pasó desapercibido para los propio socios de la CMIC.
También faltó empatía gubernamental de los representantes oficiales al evento: Manuel Contreras Santos y María de los Ángeles Ballesteros, secretarios de Infraestructura y Medio Ambiente, respectivamente.
El proyecto esbozado por Raymundo del Valle es relevante: en los último ocho años de los gobiernos de la cuarta transformación no se escuchan esas voces que anuncien destinar capital privado en la entidad poblana.
Para el ambicioso plan de instalar una planta para producir de electricidad utilizando el gas metano generado por los gases de los rellenos sanitarios, requiere de una extensión importante de hectáreas, y romper con el monopolio de la empresa Resa, operadora del centro de acopio de Chiltepeque.
La propuesta del presidente de la CMIC tiene enfrente otro obstáculo, el mayor, la inversión estatal de 1 mil 212 millones de pesos del gobierno de Claudia Sheinbaum para instalar la planta recicladora para el Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Polo de Desarrollo en San José Chiapa.
La controvertida obra estatista presidencial queha generado la oposición de habitantes de la región contempla 512 millones de pesos en obras de urbanización y 700 mdp más instalar la planta, los procesos industriales y tecnología para transformar residuos; ni un peso privado.
El plan gubernamental planea procesar hasta 800 toneladas diarias de residuos sólidos, integrando plantas de separación y biodigestores.
Plantas para producir energía limpia se han anunciado en la región noreste el país , principalmente en Coahuila; e intentos fallidos en centro de confinamiento de basura doméstica en Monterrey, Nuevo León.
Proyectos de aprovechamiento de biogás y separación de residuos impulsados por Promotora Ambiental (PASA) en La Laguna no lograron consolidarse ¿sabe por qué?, por dos pandemias: la sanitaria por covid, y el desdén estatista del gobierno obradorista.
“Hoy consideramos que ese tipo de iniciativas tienen demasiados riesgos regulatorios y políticos. No son viables en el contexto actual”, mencionó en esa época el director general de PASA, Manuel González Rodríguez, en una entrevista con El Financiero.
Contra el proyecto ambicioso de la refinería Dos Bocas de Tabasco, la obra a sobreprecios en el sexenio de AMLO, ineficiente en la producción de combustible y subsidiada por el gobierno de Sheinbaum, impide e impedirá proyectos alternativos de energías limpias.
La compañía pretendía convertir el metano (gas de efecto invernadero) en CO2, para hacerlo menos letal, pero no sólo eso sino transformarlo en energía eléctrica verde; PASA tiene 24 rellenos sanitarios en diferentes estados, y no avanzó por la cerrazón cuatrotera.
Se salvó de la miopía del gobierno obradorista para producir energías limpias el proyecto del empresario poblano Gilberto Marín Quingtero, en sociedad con la firma española Iberdrola, para producir energía eólica en el Parque Instalado en el municipio de Esperanza.
Marín Quintero logró instalar el primer parque eólico (PIER II) que produce 66 megawatts y tuvo una inversión de 120 millones de dólares.
Un segundo parque para Cañada Morelos, incluyó el tendido de una línea de transmisión de 230 kilowatts de una extensión de 83.5 kilómetros hasta la subestación que tiene la CFE en Tecali de Herrera.
Con los mismos gobernantes desde 2018, un proyecto de producir energía limpia, como el anunciado por Raymundo del Valle, presidente de la CMIC, está destinado al olvido mientras persista la visión estatista en el sector energético.




