Multienfoque Social: Otra vez los incels... ahora en Torreón
El carácter de partido de izquierda no lo definen los documentos políticos e ideológicos fundacionales, como tampoco por las personas, por mucho que se autodenominen.
Una organización política es o deja de ser de izquierda por su congruencia, y un Partido-Estado como Morena, divorciado de los movimiento sociales, es un aparato burocrático de poder económico y político confederado, con profundas raíces en el viejo PRI.
A 15 años de la fundación de Morena por un expriista ortodoxo como Andrés Manuel López Obrador, el partido oficial es resultado de esa combinación de intereses de facciones renovadas del priismo.
Basta echar una revisión de la lista de gobernadores morenistas y los seleccionados para los comicios de junio de 2027 para comprobar el origen priista de la mayoría, igual que la filiación ideológica de cónsules y diplomáticos premiados por AMLO.
Y dónde están los destacados personajes de la izquierda, ¿los eternos burócratas como Pablo Gómez Álvarez?
¿Son de izquierda partidos aliados como el Partido del Trabajo (PT)? parido durante el sexenio salinista y comparsa del PRI, PAN, PRD y Morena para mantener sus privilegios y negocios con líderes vitalicios como Alberto Anaya Gutiérrez.
Qué tiene de “izquierda” un aliado de derecha como el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) que lo mismo están con el PAN, el PRI y Morena como una franquicia propiedad de una familia vividora que ha hecho de la política partidista un negocio millonario.
La llamada izquierda en Morena, en el estado, y en la mayoría de las entidades, es marginal e insignificante, muchos de los autonombrados de izquierda están subyugados a sus viejos verdugos del PRI.
Lo que menos existe en Morena es la izquierda, se reduce a grupos de interés que han claudicado en su vocación democrática, para transformarse en unos cotos de poder social y económico, con una tendencia al autoritarismo.
Morena se acerca más al modelo de partido y gobierno troglodita como los dictadores en Nicaragua, con el matrimonio Daniel Ortega y Rosario Murillo; o aquellos de la junta militar castrista en Cuba.
El Partido-Estado Morena, construido por el viejo priismo, está muy lejos de la izquierda progresista y moderna como la chilena o la brasileña.
Hay una izquierda mexicana oportunista y sumisa como la venezolana del chavismo y del dictador preso en EU por narcotráfico, Nicolás Maduro.
Si los hermanos Rodríguez, Delcy y Jorge, al servicio del gobierno de EU, son de izquierda, entonces los morenistas son de “izquierda”, y veremos en breve cómo se alinean a la derechización continental, empujada por la ultraderecha republicana y demócrata.
Críticos al régimen de la 4T no les dan un tercer sexenio de vida en el predominio del gobierno de la república, en los estados y en las respectivas cámara legislativas, lo que parecen más deseos que una revisión de las condiciones reales.
Por el control autoritario y por lo tanto antidemocrático del Estado, Morena y el régimen tienen la posibilidad de una larga vida, pese a las crisis internas.
Morena es un Partido-Estado (el viejo régimen fue un Partido-Gobierno) con el control del erario, una fuerza alianza con los poderes fácticos, incluidos los cárteles del narcotráfico, con un modelo de poder que supera a los expresidente Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas del Río.