El IMSS: los derechos de los trabajadores también son derechos del pueblo
La comparecencia de José Luis García Parra no trajo claridad ni certezas, al contrario, mostro el verdadero rostro de un régimen que pretende imponer la modernidad desde las alturas.
Intentar desacreditar a la ciudadanía tachándola de “granjas de bots extranjeras” como en su momento el propio titular del ejecutivo en Puebla expresara, insulta la inteligencia de los poblanos.
Durante su intervención, el Coordinador de Gabinete se limitó a defender la obra a capa y espada, mientras la oposición y diversos colectivos exhibieron las graves lagunas del proyecto.
Con una inversión proyectada que supera los $6.750 millones de pesos, resulta inaceptable que se mantenga bajo reserva hasta por cinco años, tanto los estudios técnicos de viabilidad como el impacto ambiental. La transparencia no debería de dañar el “interés del Estado”; el verdadero daño radica en pretender imponer un megaproyecto a espaldas de la ciudadanía, bajo la opacidad.
Mientras al interior del recinto las críticas fueron llamadas desinformación, en las inmediaciones de la sede del Congreso del Estado de Puebla, ambientalistas se manifestaron pacíficamente para exigir diálogo, siendo agredidos por grupos de choque organizados y presuntamente afines al Coordinador y desde luego al grupo parlamentario de Morena -la esperanza de México-, personas con el rostro cubierto y con instrucciones directas, intimidaron a la prensa y a los activistas.
Entonces, si el megaproyecto del cablebús es verdaderamente la solución del transporte público, la gran conectividad y la multimovilidad ¿porque recurrir a las viejas tácticas políticas?
Ahora, esta mayor movilidad y distintos medios de transporte para lograrlo, solo es para conectar a la zona metropolitana y no para todo el Estado ¿acaso solo la zona metropolitana, es visible? ¿solo ellos votan o suman votos?, donde queda la zona sur del Municipio o los demás Municipios.
Por ejemplo, la estructura diseñada para ser una represa de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y que actualmente es utilizada de manera improvisada como un puente peatonal - “los gallos”-, para muchos poblanos que se trasladan desde colonias como San Ramón y Castillotla hacia sus empleos en lomas de Angelópolis que, hoy en día a pesar del riesgo que representa, es una solución de movilidad gratuita.
Finalmente, el magaproyecto del Cablebús expone la contradicción de un régimen que promueve una modernidad centralizada y espectacular, tolerando la opacidad de reservar por cinco años los estudios técnicos-ambientales y la desconexión gubernamental que profundiza la desigualdad territorial entre el gasto millonario y la realidad de los diversos trabajadores de la zona sur.
¿Y tú qué opinas? ¿Realmente necesitamos un medio de transporte como el Cablebús?
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