Nada Personal
Juan Villoro, nos hace cómplices de la fascinación por el fútbol, deporte que es mucho más que una simple competencia.
México recibe por tercera ocasión la Copa del Mundo, y la Ciudad de México se convulsionó con protestas masivas de profesores, auto transportistas, madres buscadoras y jueces jubilados, además del cierre de calles aledañas al Estadio Azteca.
Para el autor, el fútbol no es solo un deporte, sino una forma de vida.
Sin embargo, los problemas de inseguridad, narcotráfico, secuestros, falta de medicamentos, de apoyos al agro, estancamiento económico y alza de precios, entre muchos factores negativos más, siguen sin atenderse.
Ahoras previas del juego de las selecciones México vs Sudáfrica, concluyeron obras de última hora, que causaron caos en la capital para millones de residentes que enfrentaron largos retrasos y complejos desvíos en sus desplazamientos diarios.
A lo que habría que sumar una industria mundial, en beneficios de los intereses económicos de las compañías multinacionales televisivas, de comunicación, bancos, empresas patrocinadoras, de la alimentación, ropa, campañas de publicidad, agencias de viajes, hoteles, transporte, clubes de fútbol, comercio digital, local, turismo, pero el mayor beneficiario es la FIFA. Negocio redondo.
La administración de la Dama de Palacio cedió a todo lo que el organismo rector del fútbol internacional planteó y aprovechó la oportunidad para anunciar que se suspenderían las clases y el trabajo desde casa o Home Office en la inauguración del Mundial, el día jueves 11 de junio.
“El Gobierno de la CDMX entró en contacto con la Secretaría del Trabajo para dar algunas facilidades para los trabajadores del gobierno, en el caso de los empleados de la iniciativa privada tiene que ser a partir de las propias empresas, porque si se declara un día no laborable entra a la Ley Federal del Trabajo y tienen que darse horas extra”, argumentó en una de las mañaneras la residente de Palacio Nacional.
Sin embargo, el tema con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ahogó a la administración federal, que se vio incapaz para desactivar al magisterio disidente.
Pan y circo, para desviar la atención de la problemática nacional e instalar 18 pantallas gigantes para que el pueblo viera el encuentro de los aguerridos aztecas contra los bafana.
Es evidente que las administraciones de los Gobiernos Federal y de la CDMX, quedaron rebasadas, de nada sirvieron las vallas metálicas ni los contingentes de la guardia nacional y de seguridad pública implementados para contener a los contingentes de manifestantes, la imagen de México se proyectó al mundo.
Que no se acuse de injerencismo externo o a la ultraderecha de los hechos registrados en la capital, sino la incapacidad para enfrentar y resolver el conflicto y las movilizaciones de más de 10 organizaciones.
El Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de la Embajada de EU en México emitió alertas de viaje a sus connacionales para abstenerse viajar a nuestro país.
Al pueblo atole con el dedo.




