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PUEBLA, Pue., 3 de julio de 2026.- Cada 18 horas, un conductor que consumió alcohol provoca un accidente de tránsito en Puebla.
No es una percepción ni un cálculo aproximado: es la dimensión que adquieren las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que documentó 478 siniestros viales durante 2022 en los que el responsable presentaba aliento alcohólico.
Es el registro más alto para la entidad en los últimos años y confirma que manejar después de beber sigue siendo una de las principales amenazas para la seguridad vial.
La estadística también reveló una tendencia ascendente. En 2018 se contabilizaron 366 accidentes con conductores alcoholizados; cuatro años después la cifra aumentó a 478, un crecimiento cercano al 31 por ciento, pese a la operación de programas de alcoholímetro, campañas de prevención y el endurecimiento de sanciones en distintos municipios.
Durante 2024, Puebla registró 12 mil 920 accidentes de tránsito, lo que representa un siniestro cada 41 minutos en el estado.
Aunque no todos estuvieron relacionados con el consumo de alcohol, los estudios oficiales identificaron esta conducta como uno de los factores de riesgo más recurrentes y letales, especialmente durante las noches de viernes, sábados, domingos y periodos vacacionales.
De acuerdo con el análisis elaborado por IGAVIM a partir de información del INEGI, 4.26 por ciento de los accidentes de tránsito registrados en México involucran a conductores con aliento alcohólico y, en 98.5 por ciento de los casos, quien había ingerido bebidas embriagantes era precisamente la persona que conducía el vehículo.
En cada uno de esos 478 accidentes hubo otros usuarios de la vía pública expuestos: pasajeros, peatones, motociclistas, ciclistas y automovilistas que nada tuvieron que ver con la decisión de conducir bajo los efectos del alcohol.




