Puebla mantiene zonas de riesgo para mujeres; feminicidios siguen invisibilizados
PUEBLA, Pue., 09 de julio del 2026 - Las profundidades de las cavernas poblanas han sido escenario de tragedias que han evidenciado los riesgos de los sistemas subterráneos y la complejidad de los rescates bajo tierra.
En abril de 2004, el especialista en espeleología de la UNAM, Mariano Fuentes Silva, perdió la vida durante una exploración en las cavernas de Oztoque, en Tzicatlacoyan; 22 años después, una nueva emergencia ocurrió en la gruta de Chichicazapan, en Cuetzalan, donde cuatro integrantes de la familia Peña murieron tras quedar atrapados por las condiciones generadas por las lluvias.
Fuentes Silva, integrante de la Universidad Nacional Autónoma de México, realizaba actividades de exploración y espeleobuceo en las cavernas de Oztoque cuando ocurrió el accidente que terminó con su desaparición. De acuerdo con los reportes de aquel momento, el especialista perdió la orientación mientras se encontraba en aguas turbias y posteriormente falleció al respirar bióxido de carbono acumulado al interior de la cueva.
La búsqueda del investigador representó un reto para los equipos de rescate debido a las condiciones del sistema subterráneo, la dificultad de acceso y los riesgos que implicaba ingresar a una zona con presencia de agua y gases. Después de las labores especializadas, su cuerpo fue localizado y recuperado.
Más de dos décadas después, las lluvias volvieron a colocar a una gruta poblana en el centro de una emergencia. El 7 de julio de 2026, integrantes de la familia Peña, originaria de Chignautla, ingresaron a la gruta de Chichicazapan, en Cuetzalan, acompañados por un guía turístico; sin embargo, las intensas precipitaciones provocaron un aumento en las corrientes internas de agua que les impidió salir.
Ante el reporte, cuerpos de auxilio desplegaron un operativo especializado para ingresar a la caverna y localizar a las personas atrapadas. Las condiciones al interior complicaron las labores por la fuerza del agua, la poca visibilidad y los riesgos del terreno. Durante la búsqueda fue localizado sin vida Gerardo N., de 31 años de edad, y posteriormente se confirmó el hallazgo de los otros tres integrantes de la familia.