Suman 74 años centros escolares Puebla
PUEBLA, Pue., 1 de agosto de 2026.- Según cuenta la leyenda, las monjas franciscanas de Santa Clara de Asís inventaron un postre para recaudar fondos para el convento y celebrar el Día del Padre: el mollete poblano.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Restaurantes A. C., este dulce, que se asemeja a una concha, también tenía el propósito de conmemorar el 11 de agosto, día de la patrona Santa Clara de Asís, la primera mujer en escribir una regla de vida religiosa para mujeres.
Asimismo, según la Secretaría de Cultura, los molletes poblanos tienen una consistencia suave y ligeramente dorada. Cuentan con un relleno de crema pastelera con un toque de ralladura de coco y un poco de jerez para armonizar el dulzor. En su superficie llevan jamoncillo con pepita.
El mollete poblano, que no debe confundirse con el bolillo con frijoles y pico de gallo, se utiliza para acompañar a los tradicionales chiles en nogada. Este postre comienza a prepararse en Puebla desde el tercer domingo de junio y hasta el 15 de septiembre, coincidiendo con las festividades de la Independencia.
Esta golosina tradicional puede encontrarse en la famosa "Calle de los Dulces", ubicada sobre la 6 Oriente, entre la 5 de Mayo y la 4 Norte, en el Centro Histórico. Asimismo, algunos restaurantes populares ofrecen este postre después de servir el chile en nogada, como El Mural de los Poblanos y Augurio.
El mollete poblano puede variar de precio entre 40 y 70 pesos por pieza individual, o de 70 a 130 pesos en su presentación de paquete doble. Aunque no goza de la misma popularidad que los chiles en nogada, durante el mes de agosto los establecimientos que lo venden comienzan a promocionarlo para incrementar sus ventas.