A LA VISTA PÚBLICA
En las mentiras al comparar los servicios de salud mejores a los de Dinamarca, y colocarlos como los mejores del mundo, Andrés Manuel López Obrador ocultó la corrupción y la ineficiencia que quebró las finanzas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La oficina presidencial encargada de la propaganda cuatrotera se lanzó contra los trabajadores del IMSS para acusarlos del robo de medicamentos e insumos, y culparlos de ello de la crisis financiera del Seguro Social.
Se trató de una campaña cobarde al estilo del aparato de manipulación de la Alemania Nazi, como un castigo de la 4T a los trabajadores por salir a las calles a rechazar el incremento salarial y exigir medicamentos e insumos en clínicas y hospitales.
La campaña en redes sociales contra médicos y enfermeras del IMSS para desprestigiarlos y acusarlos de “ladrones”, tuvo otro objetivo: ocultar la quiebra del Instituto; en el régimen de la 4T el saqueo se agravó con la administración de López Obrador.
Con el criterio de 90 por ciento de lealtad, y 10 por ciento de eficiencia para designar a secretarios del gabinete federal y en direcciones generales como el IMSS, arribaron funcionarios mediocres y sin experiencia junto con Zoé Robledo.
Es un secreto a voces al interior del Seguros Social la imposición de “moches” del 20 por ciento a toda la proveeduría, a la que obligaron a los delegaciones del IMSS para entregar a la administración central.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) está obligada a implementar una auditoría para ubicar los hoyos negros de las finanzas del Instituto, desmantelar las redes de corrupción en las 35 delegaciones del IMSS.
Es en los últimos 10 años -en el régimen de la 4T- es cuando se agudiza la corrupción, práctica que existía con los gobiernos del PRI y PAN, pero con gobiernos de Morena superaron le enfermedad cancerígena de las corruptelas.
La única diferencia en la corrupción entre los gobiernos anteriores del PRI y PAN, es que con Morena centralizaron la corrupción.
En los regímenes anterior a la 4T, los gobernadores metían mano en las delegaciones del IMSS para nombrar delegados y apropiarse de los recursos financieros y los contratos con proveedores, pero en el actual régimen la monopolizaron en las oficinas centrales.
En la delegación del IMSS Puebla es larga la lista de políticos del PRI y PAN que fueron delegados, cargos a políticos negociados por gobernadores y por las cúpulas partidistas nacionales.
Con la 4T no fue diferente, privó la simulación de los exámenes de evaluación, pero como en las licitaciones de contratos de proveedores, asignaron los cargos por la decisión de la Dirección General, con médicos con cero experiencia en administración de servicios, incluidos los hospitalarios, como ocurrió con María Magdalena Tinajero Esquivel, en Puebla.
Es en el régimen de la Cuarta Transformación cuando se concentra y agudiza la corrupción en la dirección general con Zoé Robledo, en las dos últimas administraciones federales.
Mientras el aparato de propaganda de Jesús Ramírez Cuevas acusaba a enfermeras o médicos de “robarse” jeringas, ocultaron los millones de pesos de los “moches” del 20 por ciento exigidos a los proveedores, acusan trabajadores del Seguro Social.
Fue el aparato burocrático de la administración del actual director general del IMSS, ligados al Partido-Estado Morena, y los que innovaron fueron los directivos de la 4T en el saqueo de medicamentos e instrumental hospitalario, utilizando los contenedores de basura en farmacias y en los carritos de ropa hospitalaria para lavandería, para ocultar los robos y venderlos en el mercado negro.
La ineficiencia logística para dispersar los medicamentos en las 35 delegaciones del IMSS, y la concentración delirante del director general para controlar los “moches”, tiene en crisis el abasto de insumos y medicamentos porque impera la corrupción, el caos, la anarquía y la ineptitud.
Zoé Robledo, el director general del IMSS, así como el secretario general del SNTSS, Rafael Olivos, son personajes insostenibles.
Una decisión presidencial de limpiar el Seguro Social acabaría con el lastre de la corrupción, porque Zoé es el Taddei del IMSS, con las finanzas del Seguro Social “a tus pies chamaquito”.