Lanzan premio Mujeres que Transforman Yola Ramírez
PUEBLA, Pue., 21 de octubre de 2026.- Puebla tendrá un Centro de Vigilancia y Seguridad del río Atoyac conectado al Complejo Metropolitano de Seguridad (C5), mientras que para 2027 se proyecta una inversión superior a los mil millones de pesos entre recursos federales y estatales para avanzar en el saneamiento del afluente. Las acciones incluyen nuevas plantas de tratamiento, colectores y proyectos para reutilizar el agua tratada en actividades agrícolas y forestales.
La estrategia fue abordada en una reunión entre el gobernador Alejandro Armenta Mier, el comisionado nacional para el Saneamiento del Río Atoyac, Alejandro Isauro Martínez Orozco, funcionarios federales y autoridades de los 22 municipios asentados en la cuenca. El objetivo es mantener la coordinación entre los tres órdenes de gobierno para recuperar el río antes de que concluya 2030, como parte del compromiso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El nuevo Centro de Vigilancia y Seguridad será una herramienta para reforzar el monitoreo del río y coordinar las acciones de las dependencias federales encargadas de atender la contaminación. En el proyecto participarán la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
La propuesta contempla que el centro esté conectado al C5 para que la problemática del Atoyac se incorpore a las mesas de seguridad estatales, donde se revisaría al menos una vez al mes. Con ello, se busca dar seguimiento a las acciones de vigilancia y fortalecer la coordinación institucional frente a las descargas contaminantes.
El comisionado nacional, Alejandro Isauro Martínez Orozco, señaló que el saneamiento requiere la intervención conjunta de las dependencias federales, estatales y municipales, debido a la magnitud del problema ambiental.
También informó que se trabaja en esquemas de capacitación preventiva dirigidos a industrias con alta incidencia contaminante, entre ellas las de los sectores textil, químico, metalúrgico y automotriz. La intención es prevenir afectaciones al afluente y proteger los mantos freáticos y las fuentes de abastecimiento de agua.
Para 2027 se prevé una inversión de 800 millones de pesos de origen federal para continuar con las acciones en materia hidráulica. Como antecedente, durante 2025 se etiquetaron 720 millones de pesos para distintos proyectos relacionados con el agua.
De acuerdo con el comisionado nacional, los procedimientos de adjudicación de algunas obras se encuentran en marcha y se prevé que los trabajos comiencen antes de que concluya 2027.
La estrategia de saneamiento busca avanzar de manera gradual hacia la recuperación del río, mediante infraestructura, vigilancia y medidas preventivas para reducir la contaminación que afecta a los municipios de la cuenca.
Por su parte, el gobernador Alejandro Armenta Mier detalló que se contempla construir cuatro plantas de tratamiento de agua en la cuenca del Atoyac: dos financiadas con recursos estatales y dos con presupuesto federal.
A estos proyectos se sumarán la instalación de biodigestores en San Matías Tlalancaleca y la ampliación de colectores para fortalecer la infraestructura hidráulica.
Para el aprovechamiento del agua tratada se proyecta una inversión estatal superior a los 265 millones de pesos durante 2027. La intención es que el líquido procesado pueda utilizarse en actividades productivas, de acuerdo con las características de cada zona.
La planta de San Martín se destinará al riego de cultivos extensivos como maíz, cebada y avena; la de Las Flores, ubicada en el polo principal, se enfocará en frutales, granos y floricultura. En Santa María Moyotzingo se contempla un módulo piloto para flor de corte en una zona con riesgo industrial, mientras que la planta de Los Pinos se orientará a la producción forestal y ornamental.
El gobierno estatal estima que el agua tratada en las cuatro plantas permitirá abastecer a mil 450 hectáreas de cultivos, con beneficios para los productores de la región. El proyecto estará encabezado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
Armenta Mier sostuvo que las normas ambientales deben aplicarse sin distinciones ni tolerancias, por lo que las autoridades de los tres órdenes de gobierno deben asumir sus responsabilidades ante los incumplimientos.
Las acciones forman parte de la meta de recuperar el río Atoyac hacia el cierre de 2030, con medidas que combinan infraestructura para el tratamiento del agua, vigilancia de las fuentes contaminantes y reutilización del recurso para actividades agrícolas y forestales.




