Leslie Mora/Quadratín Puebla
PUEBLA, Pue., 18 de septiembre del 2026.- Los temblores representan uno de los fenómenos naturales de mayor recurrencia e impacto destructivo en el país.
Frente a la imprevisibilidad de un movimiento telúrico, las autoridades de Protección Civil enfatizan que la preparación previa y la capacidad de reacción en los primeros minutos resultan determinantes para minimizar riesgos y garantizar la integridad física de los ciudadanos.
Pautas de actuación antes, durante y después de un sismo
La efectividad de la respuesta comunitaria y familiar ante un evento sísmico depende de medidas preventivas y decisiones oportunas:
- Protección preventiva en la vivienda: Antes de que ocurra un sismo, es necesario revisar las condiciones del inmueble y atornillar o sujetar firmemente estantes, libreros y objetos pesados que puedan volcarse o caer durante la sacudida.
- Control emocional y toma de decisiones: Conservar la calma constituye el factor más crucial para sobrevivir a una emergencia. Frente a un evento en curso, la familia debe evaluar si el lugar en el que se encuentra ofrece condiciones seguras para permanecer en el interior o si es preferible evacuarlo.
- Evacuar sin riesgos: Solo se debe proceder al desalojo hacia el exterior cuando exista la certeza de no exponerse a peligros mayores durante el trayecto.
- Atención prioritaria a grupos vulnerables: El proceso de evacuación de niños, adultos mayores y personas con discapacidad exige mayor tiempo, por lo que se debe prever la asistencia específica que requieran.
- Punto de encuentro y evaluación: Tras el movimiento, la familia debe trasladarse al punto de reunión pactado con anterioridad, verificar que todos los miembros se encuentren presentes y sanos, y evaluar el estado de la situación.
- Uso responsable de las comunicaciones: Es primordial abstenerse de realizar llamadas telefónicas convencionales salvo en situaciones de estricta urgencia, con el fin de no saturar las líneas de la red de comunicación.
Suministros indispensables para la mochila de evacuación
Para hacer frente a un desalojo intempestivo o a un periodo de aislamiento temporal, las autoridades recomiendan contar con un kit de suministros esenciales organizado en un recipiente o mochila de fácil transporte:
- Sustento básico: Reserva de agua embotellada y víveres enlatados suficientes para abastecer a la familia durante un mínimo de dos días, realizando inspecciones periódicas de sus fechas de caducidad.
- Luz y comunicación autónoma: Una linterna, un radio portátil y un juego de pilas de repuesto en buen estado de funcionamiento.
- Resguardo de documentación legal: Una bolsa, caja o archivero portátil resistente al agua que contenga documentos clave como actas de nacimiento y matrimonio, identificaciones, comprobantes escolares, cartillas militares, pasaportes, escrituras de propiedad y pólizas de seguro. Se aconseja dejar un juego de copias de estos papeles con un familiar de confianza que viva en otra localidad.
- Ficha médica y números de contacto: Registro del tipo sanguíneo de cada habitante del hogar y un directorio impreso con las líneas telefónicas de corporaciones de auxilio como la Cruz Roja, cuerpos de bomberos, hospitales cercanos y unidades estatales o municipales de Protección Civil.
- Botiquín médico equipado: Un maletín de primeros auxilios que incorpore un instructivo o manual. Este debe contener material para curaciones (gasas, vendas elásticas, alcohol, agua oxigenada, Merthiolate, jabón antibacteriano, curitas y cinta adhesiva), instrumental (tijeras, navaja, pinzas, termómetro, gotero), productos purificadores de agua, así como medicamentos generales y las dosis recetadas para integrantes con tratamientos específicos.
- Complementos de seguridad: Copias o duplicados de las llaves de la vivienda y de los vehículos, anteojos graduados adicionales para quienes dependan de ellos y un juego básico de herramientas para reparaciones inmediatas.