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PUEBLA, Pue., 23 de febrero de 2026.- Yakacoatl Tlalli, una nueva serpiente endémica descubierta y estudiada por investigadores latinos de universidades como la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad de Texas, es apenas el inicio de futuras investigaciones sobre la gran diversidad que existe en la Mixteca poblana, lugar donde fue localizada.
En entrevista para Quadratín Puebla, uno de los investigadores de esta nueva serpiente, Carlos Alberto Hernández Jiménez, profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP, explicó que solamente se han encontrado tres ejemplares de esta especie y aclaró que hasta el momento no se considera venenosa. Sin embargo, en un espécimen muerto se localizó una cola de alacrán en su estómago, lo que podría indicar que sí resiste el veneno.
“Nosotros llevamos ya algunos años explorando esa región, la Mixteca del estado de Puebla. Yo tengo 20 años trabajando en esa región y, fíjate, en todo ese tiempo nunca había visto ese ejemplar. Uno de mis estudiantes, el biólogo Óscar Olivares, egresado de aquí de la facultad, vive en la localidad donde la encontramos, en Tonahuixtla, y él encontró el primer ejemplar. Me lo trajo y cuando lo empezamos a revisar nos dimos cuenta de que era distinta a cualquiera de las especies que se han descrito en el planeta”, comentó el investigador.
La Mixteca es una zona que abarca Puebla, Oaxaca y Guerrero, donde predominan los climas secos y montañosos. Hay selva baja con cactus, ceibas, biznagas y bosques de encino-pino. La fauna incluye ardillas, zorros, venados cola blanca y tlacuaches, entre otros.
Yakacoatl Tlalli es una serpiente que mide apenas 30 centímetros de largo, es de color gris olivo y en la punta del hocico tiene una escama que simula una nariz, la cual utiliza para escarbar, ya que vive en ambientes secos, enterrada entre rocas y troncos.
“Formalmente las serpientes no tienen nariz, pero tiene una escama en la punta del hocico que pareciera una nariz alargada, y de ahí el nombre que le pusimos: Yaka-Coatl-Tlali, que significa Yaka: nariz; Coatl: serpiente; y Tlali: tierra”, explicó Carlos Alberto Hernández.
De acuerdo con el artículo publicado por el investigador Hernández Jiménez en colaboración con otros especialistas en diciembre de 2025, la zona donde fue localizada la serpiente, en la región de la Mixteca poblana, dentro de la región fisiográfica de la cuenca hidrográfica del río Balsas, es un área con gran diversidad de especies endémicas e incluso poco explorada.
Sin embargo, a pesar de su riqueza en flora y fauna, las actividades agrícolas han deteriorado la zona, por lo que para el investigador Carlos Hernández sería importante considerarla un área natural protegida, a fin de realizar investigaciones sobre esta especie y otras nuevas.
“Tristemente sí hay un problema muy fuerte del cambio de uso del suelo; el hecho de desmontar la selva original para transformarla en tierras de ganadería o cultivo es lo que regularmente está acabando con muchas de las áreas naturales”, explicó.
Se sabe muy poco sobre Yakacoatl Tlalli, por lo que las investigaciones continúan.
“Digamos que no es solo una especie, sino un género, una categoría taxonómica por encima del nivel de especie, lo cual le da mucha más relevancia al país como nación biodiversa, y a nuestro estado en particular”, recalcó el académico.
Al igual que esta serpiente, hay otras especies que el investigador Carlos Hernández está estudiando.
“Tengo muchos colegas allá con quienes estamos colaborando. Estamos describiendo otras dos especies de serpientes, una del norte del país y otra cerca de Jalisco. También trabajamos en la descripción y descubrimiento de otras especies del sur del país, unas salamandras, y ya les iré contando conforme vayan saliendo los artículos y terminemos los estudios”, explicó.