Liberan a exalcalde de San Nicolás Buenos Aires y lo reaprehenden
PUEBLA, Pue., 18 de febrero de 2026.- “10 años, 10 navidades, 10 años nuevos, 10 cumpleaños sin Michell”, se leyó en una hoja pegada al árbol de la esperanza en el zócalo de Puebla. Michell Jiménez Toxtle desapareció un jueves 18 de febrero de 2016 a los 21 años en San Andrés Cholula de edad y su familia todavía lo está buscando.
De acuerdo con el testimonio grabado en el Instituto Mexicano de Derechos Humanos A. C., antes de desaparecer vivía con su tía Griselda Toxtle Guevara. Sus padres estaban en Estados Unidos y tenía 10 días que había ido a visitarlos.
El día de su desaparición, Michell Jiménez le dijo a su tía que iría a trabajar. Era el cumpleaños de otra de sus tías y él prometió llegar a la cena a festejar.
En la tarde de ese 18 de febrero Michell le pidió a su tía una recarga telefónica por mensaje. Griselda vio tarde los mensajes así que Jesús llamó a su tía para insistir por la recarga. Ella aceptó pues usualmente le pedía eso Michell debido a que en la casa donde trabaja como chofer, o asistiendo la limpieza no siempre podía salir.
La noche llegó y Griselda se quedó esperando a Michell. Al día siguiente, Griselda llamó por teléfono a dónde trabajaba, pero le dijeron que Michell había pedido permiso para ver a su tío Isaac.
Pero tampoco estaba con su tío. Aunque inmediatamente se percataron que Michell no estaba en ningún lado, las autoridades levantaron la denuncia de su desaparición seis días después.
En bicicleta, en pans y gorra
Griselda sigue esperando a Michell. Y cada vez que ve a algún joven que anda en bicicleta con ropa deportiva y una gorra, piensa en su sobrino.
Según el testimonio de su tía, Michell era un hombre deportista, que le gustaba ir al gimnasio, cuidaba su alimentación y una vez a la semana le pedía a su tía que le preparara algún antojito. Michell era cariñoso, le gustaba estar en familia y platicar con sus primos y era muy atento con sus tías.
Pero a 10 años de su desaparición, no hay avances en su caso, pese a la presión que ha ejercido el Colectivo Voz de los Desaparecidos y su tía.





