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PUEBLA, Pue., 5 de marzo de 2026.- La oncena del Puebla venció tres goles a uno a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y con ello sumó su segunda victoria consecutiva. Lo anterior en encuentro correspondiente a la jornada 9 del Torneo Clausura 2026 de la Liga Mx, que se disputó en el estadio Cuauhtémoc.
En el primer tiempo, los poblanos leyeron mejor la partida, lo que les permitió plantarse bien en la zaga y, posteriormente, incursionar en ofensiva, aunque estuvieron cortos en la idea final por lo que poco pudieron abrumar el marco felino. Vale resaltar que los Camoteros fueron más intensos y ordenados que su oponente.
Fundamental en el planteamiento de Albert Espigares fue el sitiar el medio campo con tres hombres por el centro, lo que además de cerrar los espacios no dejaron estar cómodos a los creativos de Tigres. Por su parte, los norteños se vieron acelerados e imprecisos, lo que generó que se cerraran solos los espacios para poder explotar su potencial ofensivo. Tan desarticulados se vieron, que terminaron por darle herramientas a los locales para hacerles daño.
Sin embargo, al minuto 29, en una jugada sin trascendencia, un zaguero poblano cometió un error al momento de cederle el balón con la cabeza al portero Ricardo Gutiérrez. Más que pase mató el balón, lo que aprovechó un atacante para tratar de anotar, pero el cancerbero salió a tiempo para quedarse con el esférico de inmediato cederlo al medio campo.
Esto originó un contragolpe por conducto del cafetalero Kevin Velasco, quien cedió a Fernando Monarrez. Este sacó un disparo cruzado que a dos manos rechazó Nahuel Guzmán, pero la de gajos le cayó a los pies al colombiano Édgar Guerra, quien también sacó un trallazo, que Guzmán desvió a tiro de esquina.
En el tiro de esquina, el Puebla también inquietó con un remate con la cabeza de Luis Gabriel Rey, quien cruzó demasiado el testarazo yéndose la redonda por un costado del poste. Después de esa doble opción de peligro, los poblanos le apedrearon el rancho a los universitarios, vía disparos de media distancia. Los arribos fueron igual por izquierda que por derecha.
La más clara se registró al minuto 42, por conducto del sudamericano Édgar Guerra, quien, otra vez por velocidad se escapó, ahora por la banda derecha, para ingresar al área y sacar un disparo que le rechazó el portero visitante, pero el balón le quedó a modo para sacar el contrarremate, pero se fue por un costado.
El premio a tanto esfuerzo llegó al minuto 45. Guerra se escapó por la banda derecha, tras encarar a un defensor recortó para ceder retrasado a Emiliano Gómez, quien de primera sacó un disparo raso y cruzado que se coló pegado al segundo poste haciendo inútil el lance del guardameta argentino Nahuel Guzmán, 1-0.
En el complemento, desde el arranque, una vez más la Franja le congestionó el mediocampo a los Tigres cortándoles el tráfico del balón, que siempre recuperaron y les permitió llegar al marco, para lo cual emplearon los pases filtrados y al hueco, siempre a la espalda de los zagueros.
Así al minuto 52, firmaron su segundo tanto. Un servicio filtrado para Guerra, que fue atacado mal por dos defensas, lo que permitió que el colombiano llegara solo y de frente a la portería. Nahuel salió para achicar, pero eso lo aprovechó el ariete para tocar suave depositando el balón en el fondo de la red.
Al minuto 64 Fernando Monarrez cometió un error más que grosero dentro de su área al meter la mano al momento de tratar de bajar un balón que pudo dejar pasar o mandar a tiro de esquina. Pero su desconcentración provocó que se marcara tiro penal, esto tras su revisión por el VAR. Lo cobró Juan Brunetta para poner el 2-1 con un disparo cruzado y por arriba a la derecha de Gutiérrez.
Tras la anotación se presentó un poco de desorden entre los poblanos, que les provocó recular y pararse en su zona defensiva. El ceder el terreno permitió que los felinos sumaran arribos, haciendo trabajar extra a los defensores. Pero al minuto 84 recompusieron al anotar el tercer tanto en su cuenta. Un balón largo fue aprovechado por Velasco para escaparse por el centro, cediéndole el esférico a Carlos Baltazar para que este tocara raso y colocado, 3-1.




