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PUEBLA, Pue.,12 de enero de 2026.- La reducción de homicidios dolosos reportada por el gobierno federal no puede leerse, por sí sola, como una disminución real de la violencia en el país, advirtió María Luisa Núñez Barojas, fundadora del Colectivo Voz de los Desaparecidos en Puebla, al señalar que este tipo de balances omiten de forma sistemática la crisis de desapariciones.
El pasado 8 de enero, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, destacó una disminución del 40 por ciento en los homicidios dolosos durante el periodo comprendido entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025, al pasar de un promedio diario de 86.9 víctimas a 52.4 personas, es decir, 34 homicidios menos cada día.
Sin embargo, para la activista poblana, esta cifra no refleja la complejidad de la violencia que enfrentan miles de familias en el país.
“Se bajaron homicidios no quiere decir que automáticamente se baje la violencia o disminuya la violencia, porque la violencia también se expresa como desaparición, no solo en homicidios”, explicó Núñez Barojas en entrevista para Quadratín Puebla.
Desde su lectura, centrar los informes de seguridad únicamente en la reducción de asesinatos proyecta una imagen de éxito engañosa que ignora la persistencia de la violencia estructural.
La fundadora del colectivo de búsqueda criticó lo que denominó una “política del indicador”, mediante la cual el Estado prioriza el homicidio como medida central de seguridad, relegando la desaparición a un fenómeno colateral.
Esta jerarquización, dijo, implica que el dolor de las familias que buscan a sus desaparecidos queda desplazado de la agenda pública, pese a que la violencia no siempre termina en un cadáver, sino en una ausencia que genera una incertidumbre interminable.
La disminución de homicidios puede enmascarar otras formas de violencia como el reclutamiento forzado, la trata de personas, el desplazamiento y las extorsiones, además de provocar invisibilización y subregistro, explicó la activista.
Por ello, exigió que la seguridad nacional se mida a partir de un diagnóstico integral que incluya las desapariciones, la identificación forense y la prevención en entornos de riesgo.
Fue pasado 8 de abril de 2026 la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que en México exista desaparición forzada desde el Estado y atribuyó este fenómeno principalmente a la delincuencia organizada, tras las medidas cautelares emitidas por el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, una postura que, para los colectivos, no se corresponde con la falta de resultados en las investigaciones.
Respecto a Puebla, la activista fue contundente al señalar que no existen avances reales en las carpetas de investigación por personas desaparecidas.
Describió el actuar de las fiscalías como una gestión administrativa “útil pero estéril”, en la que se acumulan trámites y documentos sin que ello se traduzca en búsquedas efectivas ni en la localización de las víctimas.
