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PUEBLA, Pue., 8 de diciembre de 2025.- Aunque al cierre de este 2025 las cifras oficiales muestran una disminución en el número de carpetas abiertas por feminicidio en Puebla, activistas y organizaciones aseguran que la cifra real puede ser mayor por la forma en que se tipifican los crímenes.
De acuerdo con los datos abiertos de la Fiscalía General del Estado (FGE) consultados por Quadratín Puebla, de enero a octubre de este año se registraron 22 casos de feminicidio en la entidad, lo que representa una reducción de 45%frente a los 39 reportados en 2024.
En julio pasado, el Gobierno del Estado afirmó que los casos se habían reducido 40 por ciento en lo que va del año.
Sin embargo, colectivos y organizaciones subrayaron que las variaciones en la contabilización (feminicidio vs. homicidio doloso de mujer) y el rezago en las investigaciones complican la comparación directa entre años.
Organizaciones civiles y observatorios han contabilizado más posibles feminicidios para 2025 y alertaron sobre patrones persistentes: hallazgos en parajes, impunidad y ausencia de sentencias en buena parte de los casos.
Mientras la FGE y el gobierno manejan conteos oficiales, observatorios y hasta universidades han reportado listados que no siempre coinciden.
La Fiscalía reconoce avances en investigación y algunas sentencias. No obstante, organizaciones han señalado que una alta proporción de carpetas por feminicidio y homicidio de mujeres permanece sin resolución o sin sentencias condenatorias, lo que alimenta la percepción de impunidad entre familiares de víctimas.
Un caso que marcó la entidad en años recientes —y que sigue presente en el reclamo social— es el de la abogada Cecilia Monzón, cuyo asesinato y el proceso judicial posterior han mantenido la atención sobre cómo la justicia trata los crímenes contra mujeres en Puebla.
Organizaciones y familiares han exigido procesos más rápidos y sentencias ejemplares; el caso también impulsó iniciativas legislativas en varios estados.
Fuentes oficiales atribuyeron la baja a acciones institucionales: mayor coordinación, programas de prevención y apoyos a víctimas.
Colectivos y académicos, en cambio, ponen el foco en la tipificación y en el subregistro: sostienen que muchos homicidios de mujeres no se investigan como feminicidios por falta de perspectiva de género en pesquisas iniciales, o quedan registrados como homicidio doloso, y por lo tanto, no aparecen en conteos específicos. Esa diferencia impide comparaciones iguales y obliga a leer los números con cautela.





