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PUEBLA, Pue., 31 de enero de 2026.- Doña Bety, como es conocida en el mercado Independencia, viste hasta 300 Niños Dios en esta temporada para que el 2 de febrero los fieles católicos asistan a la fiesta de la Presentación del Señor, mejor conocida como el Día de la Candelaria.
Antiguamente, según relató Elizabeth, de 57 años de edad, a los 40 días de nacido se debía llevar a los bebés para recibir la bendición. Actualmente, se conmemora la presentación de Jesús en el Templo, 40 días después de Navidad, como símbolo de la luz de las naciones.
Para Bety, quien lleva 30 años en el oficio de vestir al Niño Dios, esta labor es una actividad que disfruta y a la que dedica el tiempo necesario hasta que la ropa queda perfecta.
“Los niños quedan satisfechos porque hasta parece que se sonríen”, comentó en entrevista para Quadratín Puebla.
Elizabeth puede vestir hasta cinco veces a un mismo Niño Dios, pues para ella es una actividad terapéutica que ha realizado durante tres décadas.
“Es algo sentimental cuando yo estoy vistiendo a un niño. Es algo que no se puede explicar. Es como una terapia, que yo lo empiezo a vestir (…) A veces se dejan, a veces no se dejan. A veces sí les gusta su vestido. Hasta que les gusta su vestido”, comentó mientras acomodaba la ropa de un Niño Dios.
De acuerdo con la Arquidiócesis de Puebla, vestir al Niño Dios es una tradición que simboliza amor, gratitud y el deseo de presentar la propia vida a Dios. Además, la institución recomienda que el vestido sea sobrio y respetuoso.
“Ahorita ya los mismos padres de la Iglesia no quieren algo ostentoso, que tengan muchas coronas o demasiados adornos; ya lo más sencillo que puedan, de blanco, de color azul, colores claros”, aclaró Elizabeth.
No obstante, la Arquidiócesis también permite vestirlo como Cristo Rey, Sagrado Corazón, Divina Misericordia, Buen Pastor o Santo Niño Jesús Doctor de los Enfermos.
“Por ejemplo, si alguna persona está enferma o tiene un familiar enfermo, se lo piden, porque el Niño Doctor es muy milagroso”, comentó Doña Bety.
Así, Elizabeth suma décadas de experiencia vistiendo al Niño Dios en un pequeño local llamado Productos de temporada, que suele estar lleno de gente y que desde hace 35 años se encuentra en el mercado Independencia. En un inicio se dedicaba a la venta de figuras y a la reparación de imágenes, y ahora está especializado en vestir al Niño Dios.





