19S: Peligran edificios emblemáticos por el paso del tiempo
PUEBLA, Pue., 8 de octubre de 2025.- En Puebla, las llamadas Casas Carmen Serdán han sido presentadas por el gobierno como un modelo de atención a mujeres víctimas de violencia. Sin embargo, especialistas y activistas advierten que existe un error de concepto: no son refugios, aunque en el discurso oficial muchas veces se les equipara como tales.
La diferencia es crucial, pues mientras los refugios, según la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en su artículo 55, deben permanecer en lugares confidenciales y brindar un resguardo integral para casos de extrema violencia, las Casas Serdán son centros visibles, con direcciones públicas y servicios que, si bien útiles, no alcanzan la protección que requieren mujeres cuya vida está en riesgo.

“La primera bandera roja que yo detecto en decir que las casas Carmen Serdán son un refugio para las mujeres es que los refugios, sus ubicaciones y direcciones son de carácter confidencial. No deben de ser ubicadas ni tener fachadas que digan refugio para mujeres, ni colores, ni ningún tipo de letrero que diga o que señale que es un refugio para mujeres”, explicó Raquel Carrera, directora de Fundación Sorora quien trabajó para la Red Nacional de Refugios.
Conforme a la citada ley, en el artículo 26, los refugios deben brindar hospedaje, alimentación, vestido y calzado, servicio médico, asesoría jurídica, apoyo psicológico, programas para que las mujeres se reintegren a la sociedad, capacitación y bolsa de trabajo.
En el caso de las Casas Carmen Serdán, aunque pareciera que cumplen con todos los requisitos, Raquel Carrera explica que el personal con el cuentan no está lo suficientemente especializado. La razón de su opinión es que en el caso de la Casa Carmen Serdán con sede en Izúcar de Matamoros a referido a víctimas de violencia a que sean atendidas por Fundación Sorora.

“Lo que están haciendo es abrir hoyos para cubrir otros hoyos. ¿Qué significa esto? A nosotras como fundación nos tocó la experiencia de que ministerios públicos que nos estaban llevando carpetas, las vamos a buscar y nos salen con la noticia de que ya no están porque las trasladaron a una casa Carmen Serdán a otros municipios”, comentó la activista.
Es por eso por lo que la directora de Fundación Sorora hace hincapié en que Casas Serdán no es un refugio, sino centros de atención y aunque en los boletines oficiales del gobierno manejan como “Centros LIBRE Casas Carmen Serdán”, no es realmente funcional para las víctimas de extrema violencia estar en un lugar ubicado por toda la sociedad debido a que su vida corre riesgo y lo indispensable es que nadie conozca donde están alojados.

“Sin teléfonos están resguardadas, sin acceso a teléfono, están por lo mismo de la gravedad de los casos que un refugio atiende”, señaló.
Ejemplos de mujeres candidatas a refugios son las víctimas de tentativa de femicidio o de trata. En ambos casos, el agresor busca infringirle daño hasta poder llegar al punto de quitarle la vida.
La tarea de los refugios es entonces generar un espacio totalmente seguro donde la víctima comienza poco a poco a reintegrarse a la sociedad después de un largo trabajo psicológico, alimenticio y de capacitación constante.
“Yo me quedé enamorada del tema de los refugios por, también voy a usar una palabra muy poco común, por la magia que se tiene que vivir, que se vive dentro de los refugios. El poder de transformación que viven las mujeres, los testimonios que incluso llegas a escuchar el antes y después de cómo llegan y cómo salen”, recordó.
Aseguran que las Casas Carmen Serdán han disminuido feminicidios
Actualmente, se han inaugurado 18 de casas Carmen Serdán de las 25 planeadas para el estado. El 25 de agosto de 2025, la Fiscal General Idamis Pastor Betancourt resaltó que gracias a estos centros y otras acciones se han reducido los feminicidios en un 51.6 por ciento.

No obstante, en el Informe de feminicidios 2015-2025 dado por académicos de la Universidad Iberoamericana de Puebla, la entidad es la séptima a nivel nacional con más casos de este delito tomando en cuenta el acumulado de casos en los últimos 10 años. Además, este 2025 se han registrado más casos de homicidios dolosos en contra de mujeres.
En el mismo sentido, como Quadratín Puebla informó, el Observatorio de Violencia Social y de Género (OVSG) identificó en este lapso 244 posibles feminicidios, contrastando con los 161 registrados por la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla.
Para la académica, Ana Laura Gamboa Muñoz, miembro del Observatorio de Violencia Social y de Género (OVSG) señaló en rueda de prensa que esta iniciativa debe conservarse y no sólo quedarse en la fotografía.
“Dadas las condiciones en las que hemos visto que el gobierno actúa es que, pues a veces es la fotografía la que importa, la forma en como opera, a veces un año, a veces dos años, pero cuando cambia el gobierno pues entonces esas acciones que parecieran que estaban impactando pues en realidad son olvidadas”, comentó Gamboa Muñoz.
Actualmente, las Casas Carmen Serdán tienen sedes en el municipio de Puebla, Acatlán de Osorio, Huauchinango, Tecamachalco, Zacatlán, Izúcar de Matamoros,Teziutlán, Amozoc, Acatzingo, San Pedro Cholula, Cuautlancingo, Cuetzalan, Atlixco, Tlatlauquitepec y Huejotzingo.

Giovanna tuvo una buena experiencia en las Casas Carmen Serdán
Giovanna September Vélez, víctima en su momento de violencia vicaria comentó en entrevista que la experiencia que tuvo con la Casa Carmen Serdán fue muy buena.
No obstante, September Vélez se enfrentó a una lucha legal de por lo menos cuatro meses en donde logró viralizar su caso de violencia, por lo que su historia fue conocida en todo el estado e incluso a nivel nacional.
Vélez evidenció cómo su expareja la golpeaba y la evidencia fue captada por cámaras de seguridad, las cuales ella misma difundió con el fin de realizar un llamado a las autoridades y que la apoyaran. Giovanna fue valiente y las cámaras siempre estuvieron escoltándola.
Después de sufrir la violencia de su expareja y de sufrir por no tener a sus hijos entre sus brazos, hoy Giovanna duerme tranquila al lado de sus niños y su agresor está tras las rejas desde agosto.
“Afortunadamente no tuve que esperar, pasé directo. Tuve mi entrevista con el Ministerio Público, posterior pasé con el médico, el médico forense, con el que me hizo la valoración médica, revisó mis lesiones en el cuero cabelludo que presenté, pues me tomó signos vitales, me hizo mi historia clínica, me revisó, hizo una exploración física”, comentó Giovanna lo que pasó el 16 de abril cuando acudió a la Casa Carmen Serdán ubicada en Bosques de San Sebastián.

Mientras Giovanna se realizaba estos estudios, sus hijos pequeños estaban coloreando en una sala aparte. Ese fue el primer paso de muchas audiencias y procesos legales que enfrentó Giovanna. Actualmente, sigue asistiendo a terapia psicológica en la Casa Carmen Serdán.
“La verdad es que muy bien, la verdad es que muy bien, yo llevo desde mayo tomando terapia y las psicólogas me han cambiado en dos ocasiones a las psicólogas, no sé si la rotan o algo tengan ahí en su programa, pero afortunadamente con las psicólogas que me han tocado han sido muy profesionales”, comentó Vélez.

En este proceso de asistir a terapia, Giovanna ha podido observar que en la Casa Carmen Serdán ofertan cursos de deporte y también ha observado las instalaciones:
“Tienen por ejemplo la entrada principal, tienen la oficina del ministerio público, a un lado la oficina del médico, tienen baños de investigación y me parece que también ofrecen refugio para víctimas”, agregó.
De esta manera, las Casas Carmen Serdán son un proyecto que tiene potencial, pero todavía tiene áreas importantes de oportunidad que mejorar, como tener personal exclusivo en cada centro, resignificar el uso de los centros para no confundirlos con un refugio y que las autoridades actuales y próximas continúen con el proyecto.
Mientras tanto, Fundación Sorora sí está en proceso de generar un refugio para víctimas de violencia y prevén que para diciembre el proyecto esté listo para auxiliar a aquellas mujeres que necesitan espacios donde puedan sentirse a salvo y puedan sanar sin que nadie se entere.





