19S: Peligran edificios emblemáticos por el paso del tiempo
PUEBLA, Pue., 10 de octubre de 2025.- Fernando Juárez Morales y Tannia Sánchez Trejo están inscritos ante el Registro Estatal de Víctimas y aunque ambos han solicitado acceso al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral del Estado de Puebla, el servicio ha sido deficiente o nulo.
Fernando estuvo nueve años en prisión por un error judicial y Tannia ha sufrido de violencia intrafamiliar y de tentativa de femicidio. Antes de que la vida de ambas víctimas fuera estar en oficinas de la Fiscalía General del Estado de Puebla y en la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención de Víctimas de Puebla (CEEAVI), Fernando era enfermero de profesión y Tannia era fisicoculturista.
Ahora, Fernando ayuda a que víctimas como él salgan de la cárcel, muchas veces sin una remuneración económica y Tannia tiene que estar huyendo pues constantemente la amenaza Leopoldo N; la última vez terminó en Ciudad de México por presuntas amenazas de su expareja.
Ambos necesitan de un apoyo económico pues sus procesos legales son tardados y lentos. El Fondo de Ayuda de la CEEAVI (según el informe de la Universidad Iberoamericana Avances y Retrocesos de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas 2022-2024) “tiene por objeto brindar los recursos de ayuda, asistencia, atención y reparación integral de las víctimas del delito”.
Este recurso se obtiene de la transferencia de bienes decomisados en procesos penales, de fianzas o garantías que se hagan efectivas. De acuerdo con el informe de la IBERO en 2024, el presupuesto de este fondo en 2024 fue de 29 millones 81 mil 957 pesos, un 8.7 por ciento más que el año anterior. Sin embargo, sólo el uno por ciento de las víctimas solicitó apoyo de este fondo, donde de las 42 solicitudes, 31 fueron aceptadas.
Para poder acceder a este apoyo se considera la posición socioeconómica de la víctima, la repercusión en la vida familiar, la imposibilidad de trabajar por el hecho victimizante, los dependientes económicos y los recursos disponibles.
En el caso de Tannia, ella se quedó sin hogar y terminó vendiendo sus pertenencias para pagar sus procesos legales, tuvo que mandar a su hijo a un lugar mejor alejado de ella, cuenta con una enfermedad en sus intestinos y todas estas situaciones le han imposibilitado trabajar.
Fernando, al estar en la cárcel y sufrir numerosas situaciones de tortura mientras estaba recluido obtener un empleo se ha vuelto una situación muy complicada y también tuvo que alejar a su familia para que él pudiera buscar la justicia debido a que en su momento su pareja fue amenazada por intentar ayudarlo. Debido a las constantes agresiones dentro de los penales Fernando sufre de estrés postraumático y ya no está calificado para laborar como enfermero.
A pesar de que Tannia y Fernando son víctimas, se les ha revictimizado y solos han buscado aislarse de sus familias para evitar que terceros sean amenazados. Ahora, no sólo luchan con su pasado, sus procesos legales, con sobrevivir cada día, sino que también han sufrido de otro tipo de violencia: la institucional.
Tannia y Fernando solicitan el fondo, pero ninguno de los dos lo obtiene
El 29 de mayo de 2025 Tannia solicitó al fondo para víctimas para comprarse una máquina de cóser, para poder trabajar confeccionando ropa. No obstante, al pasar los días y no obtener una respuesta a su necesidad metió una queja el 9 de julio y la CEEAVI finalmente le respondió el 2 de septiembre. En este lapso, Tannia tuvo que huir a la Ciudad de México pues presuntamente su pareja la amenazó de muerte. Pasaron tres meses para que finalmente la CEEAVI le dieran la cantidad de 3 mil 500 pesos para obtener exclusivamente la máquina de coser, pero Tannia estaba en ese momento más preocupada huir que por trabajar.
Y aunque ya están habilitadas las Casas Carmen Serdán, que como Quadratín Puebla informó son centros para orientar ayuda y cuentan con un espacio para que las víctimas de violencia puedan quedarse. No obstante, Tannia necesita constantemente salir al Hospital del Norte a recibir tratamiento médico especial, pues desarrolló el síndrome de Wilkie que es una obstrucción en el intestino donde la única forma de curarse es mediante una operación.
Por otro lado, Fernando solicitó el 28 de marzo de 2025 alojamiento, alimentación, traslado, pero estos servicios estuvieron condicionados pues como denunció en sus redes sociales sobre la omisión en su caso de parte de miembros de la CEEAVI y del Ministerio Público, le instruyeron que debía borrar las publicaciones y pedir disculpas. Esta instrucción la recibió Juárez Morales de manera oral en Casa Aguayo en una reunión generada el 27 de agosto de 2025 y el 19 de septiembre presentó una queja ante a la Secretaría de Gobernación de Puebla, al gobernador de Puebla Alejandro Armenta Mier y al Congreso del estado.
A pesar de la constancia de Fernando y Tannia de denunciar a las autoridades lo que sufrieron, de exigir mejores condiciones, sus procesos están congelados. El sistema se ha encargado de revictimizarlos y la reparación del daño se vuelve una fantasía en un sistema que no ayuda, pero tampoco permite que las víctimas alcen la voz.
Las deficiencias de la CEEAVI no sólo se limitan a que pocas personas son las que pueden acceder al fondo, sino que el informe de la IBERO expuso el poco personal con el que cuenta, la poca transparencia presupuestaria y exhortó a la dependencia a establecer una mejor comunicación, así como colaboración con la Comisión de los Derechos Humanos (CDH) Puebla.
¿Qué le pasó a Tannia?
Tannia Sánchez Trejo, originaria de Puebla, denunció haber sido víctima de violencia física y psicológica por parte de su expareja, a quien también señaló por intento de feminicidio. Sin embargo, tras hacer pública su denuncia en redes sociales y medios de comunicación, fue acusada de ciberacoso por el mismo agresor, lo que derivó en un proceso judicial en su contra. Aunque un juez de control determinó recientemente que no cometió dicho delito, Tannia ha enfrentado múltiples irregularidades institucionales, entre ellas la pérdida de su carpeta de investigación por parte de la Fiscalía de Puebla.
En entrevista con uno de los abogados de Tannia, el Lic. José María Pacheco explicó que a pesar de que autorizaron el apoyo para la máquina de coser, no le dieron nada y se está buscando recaudar la mayoría de los gastos que ha recaudado durante el proceso legal.
“Tiene ya una manera de hacer sus cuentas y tiene una manera de documentarlas en las cuales cuenta con facturas cuenta con tickets etcétera de todos los gastos que ha tenido ella ha tenido gastos médicos ella ha tenido pues gastos este ella ha dejado de trabajar por tener que atender su situación jurídica como víctima también entonces ese es todo eso vienen siendo unos daños y perjuicios que también se tienen que justificar a través de esa reparación del daño”, comentó en entrevista.

¿Qué le pasó a Fernando?
Fernando Juárez Morales, exonerado tras pasar nueve años en prisión por fabricación de delitos, ha denunciado públicamente que recibió amenazas de muerte e intimidaciones luego de señalar a 13 agentes del Ministerio Público de la Fiscalía de Puebla como responsables de su injusta encarcelación. Según su versión, esas amenazas buscan silenciar su exigencia de justicia y que se esclarezca la responsabilidad de quienes lo acusaron erróneamente.
Juárez fue detenido en 2013 bajo cargos de usurpación de funciones, cohecho y posesión de un vehículo robado, pero con el tiempo consiguió demostrar que se cometió un error judicial en su contra. Al hacer valer su caso y exponer públicamente a los implicados, afirma estar siendo objeto de represalias institucionales y personales por la presión que genera su exigencia de responsabilidades.





