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PUEBLA, Pue., 5 de septiembre de 2025.- A una semana de haber iniciado la contienda electoral en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), los tres candidatos a la rectoría: César Ricardo Cansino Ortiz, Lilia Cedillo Ramírez y Ricardo Paredes Solorio han comenzado a desplegar propuestas que buscan atraer a la comunidad universitaria.
Sin embargo, la pregunta que persiste tras el paro estudiantil generado en febrero de este año y los pliegos petitorios presentados por facultades y preparatorias es: ¿coinciden esas promesas con lo que realmente piden los alumnos?
De acuerdo con una recopilación realizada por Quadratín Puebla se revisó los discursos, asambleas, redes sociales y comunicados emitidos por los candidatos y estas son las propuestas:
Propuestas de César Cansino

Propuestas de Lilia Cedillo

Propuestas de Ricardo Paredes

Quadratín Puebla revisó los pliegos petitorios del área de Ingenierías y Naturales, Ciencias Biológicas, la Facultad de Artes Plásticas y Audiovisuales, Administración, Arquitectura, Ciudad Universitaria 2 y se revisó el pliego petitorio general emitido por los universitarios el 19 de marzo de 2025.
En estas facultades, se repitieron exigencias de comedores universitarios, guarderías, servicios médicos, actualización de planes de estudio, transparencia en el manejo de recursos y sanciones claras contra acosadores.
Así, mientras los candidatos despliegan promesas, los estudiantes han sido claros en sus exigencias. El pliego petitorio general pedía más becas, un pabellón universitario para comercializar productos, mejor difusión de logros y fortalecimiento en educación ambiental.
Las facultades de ingeniería y naturales concentraron reclamos contra el voto sectorial, exigieron auditorías externas a los recursos, mejores pagos a profesores hora-clase, actualización de planes de estudio y mecanismos efectivos para atender denuncias de acoso.
En CU2, las demandas giraron en torno a condiciones básicas: laboratorios equipados, reactivos, mobiliario digno, agua y jabón en baños, internet estable, servicios médicos cercanos, así como un comedor universitario y transporte con conductores capacitados.
La Facultad de Administración reclamó una Unidad de Género, protocolos contra el acoso y mejor señal de internet.
En Arquitectura, los alumnos denunciaron insuficiencia y deficiencia del profesorado, además de la necesidad de bibliotecas actualizadas y software especializado.
Los estudiantes de la Facultad de Artes Plásticas y Audiovisuales pidieron pasos peatonales seguros, transporte universitario digno, inventario y mantenimiento de materiales, convenios para licencias de Adobe y transparencia en evaluaciones docentes.
En Ciencias Biológicas, los reclamos se centraron en profesores capacitados, materiales de laboratorio y claridad sobre el destino de recursos.
El contraste revela que las demandas estudiantiles no se limitan a infraestructura o becas, sino que apuntan a condiciones mínimas de dignidad y justicia dentro de la universidad: seguridad, protocolos efectivos contra la violencia de género, transparencia administrativa y un profesorado capacitado y bien remunerado.
En ese sentido, algunas propuestas de Cansino y Cedillo coinciden con reclamos puntuales, como comedores, guarderías y actualización académica. Paredes, por su parte, enfatiza la infraestructura y transporte, lo que se acerca a las quejas de CU2. Pero ninguno ha colocado al centro de su agenda la transparencia, la auditoría externa de recursos o la creación de protocolos efectivos contra el acoso, que fueron puntos principales en los pliegos.
El paro de febrero demostró que los estudiantes están dispuestos a movilizarse para exigir cambios estructurales. Hoy, frente a una contienda electoral que marcará el rumbo de la BUAP, queda la duda de si las promesas de los candidatos lograrán responder a esas exigencias de fondo o si, como en otros procesos, el ruido electoral terminará dejando en segundo plano la voz que desde los pliegos petitorios levantaron miles de alumnos.




