Sí hay carpetas de investigación contra El Toñín, confirma FGE
PUEBLA, Pue., 9 de febrero de 2026.- Angélica Luna Jiménez cumplió 209 días sin ver a su hijo, un niño cuya identidad se mantiene en reserva bajo las iniciales MML, y cuyo paradero sigue siendo desconocido pese a que su padre, Luis Enrique N, ya fue vinculado a proceso por los delitos de violencia familiar, sustracción de menores y violencia vicaria.
En rueda de prensa, la madre y colectivas de mujeres denunciaron que, a casi siete meses de la sustracción, el caso se ha convertido en un ejemplo doloroso de violencia vicaria y violencia institucional. MML fue visto por última vez el 15 de julio de 2025, cuando tenía poco más de un año de edad. Desde entonces, Angélica no ha vuelto a saber de él y acusa que su expareja presuntamente lo mantiene oculto como una herramienta de control para seguir dañándola.
Aunque un juez ordenó en su momento un arresto de 36 horas contra el agresor por desacato al no presentar al menor, la medida quedó sin efecto luego de que Luis Enrique N. obtuviera un amparo. Las denunciantes señalaron además un vacío legal entre el ámbito penal y el familiar: mientras el juez penal lo vinculó a proceso, no tiene facultades directas para exigir la entrega del niño, lo que ha retrasado su localización.
Angélica acusó una actuación deficiente y revictimizante por parte de instituciones como la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Centro de Convivencia Familiar Cecofam y la Comisión Estatal de Búsqueda, a la que calificó por su “pésima actuación” y falta de seguimiento de protocolos. Señaló que, mientras su expareja mantiene presuntos privilegios laborales en la SEP Puebla, ella fue desplazada de su área y ha tenido que pelear permisos para acudir a la Fiscalía, al Cecofam y a Ciudad Judicial en la búsqueda de su hijo.
“Llevo 209 días sin saber nada de MML (…) todos los días no sé nada de mi hijo”, expresó Angélica, quien también denunció burlas y omisiones por parte de funcionarios que, dijo, le han repetido que, aunque el agresor se presentara con el menor, no se lo entregarían sin una nueva instrucción judicial, pese a existir documentos que acreditan su situación.





