Invierten 124 mdp para reducir riesgo de inundaciones en el río Pantepec
PUEBLA, Pue., 22 de julio de 2026.- El rechazo de más de 30 mil aspirantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) ha encendido las alarmas sobre la falta de oportunidades para la juventud. Ante esta crisis que deja a miles sin acceso a la educación superior, surgió un enérgico llamado desde el Ejecutivo estatal hacia la rectora Lilia Cedillo Ramírez para evitar que estos estudiantes queden sin alternativas profesionales.
El reclamo central es claro: la universidad cuenta con las aulas y la plantilla docente necesarias para recibir a más alumnos. Bajo la premisa de que un joven en el salón de clases es un delincuente menos en la calle, el gobernador Alejandro Armenta instó a su alma mater a asumir un papel activo en la prevención de la violencia y buscar mecanismos urgentes para ampliar la matrícula.
Para los miles de jóvenes que hoy enfrentan un futuro incierto tras no alcanzar un lugar en la BUAP, se anunció un plan de contención a través de la Universidad de la Salud del Estado de Puebla (USEP) y otros institutos tecnológicos. A fin de romper las barreras económicas que implica estudiar fuera de la capital poblana, el Gobierno Estatal otorgará becas de transporte para quienes decidan matricularse en los campus regionales ubicados en municipios como Zoquitlán, Yaonáhuac, Izúcar de Matamoros o Tepexi de Rodríguez.
Además de este apoyo al traslado para garantizar el acceso a una carrera profesional, la oferta académica pública se diversifica: la USEP alista una nueva especialidad médica para egresados de Enfermería enfocada en la atención de niñas y niños de cero a tres años, demostrando que ninguna institución pública debería cerrarle las puertas a la juventud.




