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PUEBLA, Pue., 13 de agosto de 2026.- La solidaridad de colombianos radicados en México con las víctimas del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto enfrenta obstáculos para hacer llegar ayuda en especie a las comunidades afectadas, situación que también ha generado preocupación entre quienes viven en Puebla.
El sismo tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y dejó una emergencia que hasta este jueves suma 273 personas fallecidas, 3 mil 824 heridas y 377 desaparecidas, de acuerdo con cifras de las autoridades colombianas.
Ante la emergencia, colombianos residentes en México comenzaron a organizar centros de acopio para reunir insumos y enviarlos a las zonas afectadas. Sin embargo, de acuerdo con Clariz Espinoza, colombiana que lleva 11 años viviendo en México, las restricciones para ingresar ayuda en especie a Colombia han frenado estos esfuerzos.
Explicó que, aunque la Embajada de Colombia en México informó que actualmente las donaciones pueden realizarse mediante aportaciones económicas a través de la Cruz Roja Colombiana, existe la necesidad de recibir insumos médicos y artículos básicos directamente en las comunidades afectadas.
“Hasta hace una hora había un centro de acopio aquí en la Ciudad de México, no es mío, es de líderes colombianos que vienen trabajando hace mucho tiempo en territorio en tragedias, contribuyendo tanto aquí como allá, pero la forma en que lo estábamos haciendo no se va a poder seguir haciendo porque algunos donarán dos latas de atún desde lo que pueden desde su economía y otros iban a donar 100 cajas de guantes y resulta que eso no lo podemos enviar”, relató.
Espinoza señaló que, ante esta situación, los organizadores deberán replantear la estrategia para canalizar la solidaridad de los colombianos y mexicanos que desean ayudar.
Entre los artículos que se requieren se encuentran guantes quirúrgicos, cubrebocas, carpas, cobijas, linternas, ropa interior nueva, kits de aseo personal, pañales y algunos medicamentos, como analgésicos e insulina.
Sin embargo, actualmente no existen centros de acopio habilitados que permitan a habitantes de Puebla, Ciudad de México y otras entidades enviar este tipo de ayuda directamente a Colombia bajo un mecanismo que garantice su ingreso y distribución.
La situación ocurre mientras México mantiene el envío de ayuda humanitaria a Colombia. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el gobierno mexicano ha enviado víveres, medicamentos y otros insumos, mientras que una brigada de rescatistas del Ejército permanece a la espera de autorización para ingresar al país, debido a que las autoridades colombianas solicitaron una certificación adicional para permitir su operación.
Por ello, Espinoza hizo un llamado a las autoridades mexicanas y a empresas para establecer un mecanismo que permita canalizar donaciones en especie hacia las zonas afectadas.
“Estamos buscando comercios de grandes superficies que puedan habilitar un código donde los mexicanos puedan comprar, de acuerdo con su economía, un producto que nos sirva y nosotros copar el cupo de peso que nos dan”, explicó.
La propuesta consiste en que empresas establezcan mecanismos de compra y concentración de productos para posteriormente trasladarlos a Colombia mediante canales autorizados, evitando que las donaciones particulares queden detenidas.
Una emergencia que golpea a comunidades vulnerables
Entre las zonas más afectadas se encuentra el departamento de Chocó, una región que históricamente enfrenta condiciones de pobreza y carencias en infraestructura, servicios básicos y atención sanitaria.
El terremoto del 10 de agosto provocó daños en distintas regiones del occidente colombiano y mantiene a los equipos de rescate trabajando para localizar a personas desaparecidas. Este jueves también se registró una réplica de magnitud 4.2.
Para Espinoza, la emergencia tiene además una dimensión personal, pues su madre y su abuela permanecen en Colombia, al igual que amigos y otros familiares.
“Mi mamá y mi abuela están allá (...) tengo gente desaparecida, muertos, personas que se quedaron sin hogar”, expresó.
Ante este escenario, los colombianos radicados en México buscan que la solidaridad pueda convertirse en ayuda efectiva para las comunidades damnificadas, especialmente mediante un mecanismo que permita enviar desde Puebla y otras entidades los insumos que actualmente hacen falta en las zonas afectadas.




