Nada Personal
Todos sabemos que un juicio implica gastar dinero y perder tiempo. En muchas ocasiones incluso las personas llegan a preguntarse si vale la pena proceder judicialmente en contra de alguien. La buena noticia, es que para resolver un problema de carácter legal, tenemos además del juicio, los Medios Alternos a la Solución de Conflictos conocidos por la abreviatura MASC. Estas vías, se encuentran reconocidas legalmente en diversas disposiciones y tienen las siguientes ventajas: 1.- Al ser procedimientos ágiles e informales se resuelven mucho más rápido que un juicio. Si un juicio puede tardar en resolverse años, los MASC pueden resolverse en menos de medio año. 2.- Como consecuencia de que duran menos tiempo, el gasto económico es menor. 3.- Dependiendo del asunto de que se trate y los términos a los que se llegue a un arreglo, podríamos prever que la relación entre los involucrados subsista. Las personas firman un convenio y al llegar a un arreglo cordial, el vínculo entre ellos no se ve afectado tanto como en un juicio y 4.- En caso de que el convenio sea incumplido por alguno de las partes, el afectado puede acudir a un juzgado a solicitar su cumplimiento. No inicia el juicio desde el principio, exige el cumplimiento del convenio, mismo que tiene la característica de equipararse a una sentencia.




