Nada Personal
“Quien es cruel con los animales no puede ser buena persona”.
Esta semana ocurrió un incidente preocupante con tres protagonistas:
Un hombre, enfurecido, con machete en mano, atacando a unos perritos.
Una mujer defendiéndolos.
Y una autoridad omisa que utiliza el “bienestar animal” como bandera.
Hechos:
En la Junta Auxiliar de San Jerónimo Caleras, Puebla, un vecino furioso salió a la calle con machete en mano, lleno de enojo, para asesinar a unos perros que, según su testimonio, habrían mordido a alguna de sus hijas.
En ese momento, una vecina amante de la naturaleza se interpuso para evitar que el sujeto los dañara, recibiendo un golpe con el machete. Ella no tuvo heridas graves ni sangrado; sin embargo, sí sufrió el dolor del impacto, además del miedo que puede generar vivir al lado de un hombre que, sin reparo alguno, puede decidir privar de la vida a otros seres con un arma blanca. O al menos eso es lo que se aprecia en el video.
Ante los hechos, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, salió a condenar el acto de violencia, afirmando que se llegará hasta las últimas consecuencias.
La pregunta es: ¿dónde estaba su gobierno y el gobierno municipal?
En la zona metropolitana de Puebla hay aproximadamente 250 mil perros en situación de calle —o al menos así era hasta 2021—, según reveló el Instituto de Bienestar Animal en una entrevista para Telediario.
Estamos en 2026. Muchos perros en esta situación viven en carencia total, y de muy poco ha servido el Instituto de Bienestar Animal del Gobierno del Estado de Puebla o la Dirección de Protección Animal del Ayuntamiento de Puebla. No hay campañas masivas de esterilización, y las que existen son aprovechadas principalmente por perros con dueños responsables. Los animales sin hogar no acuden por sí solos a solicitar esterilización o vacunación.
¿Qué hace el “gobierno animalista” por los animales que no tienen voz?
Pareciera una exageración hablar de “animales sin voz”, pero las leyes actuales no protegen realmente a los perros y gatos en situación de vulnerabilidad. El Instituto de Bienestar Animal del Estado, así como las dependencias municipales, actúan principalmente cuando hay denuncias; no tienen un papel proactivo en la protección y resguardo de seres sintientes.
La excusa suele ser que capturar animales sin hogar podría considerarse “maltrato animal” por el estrés que genera el proceso. Sin embargo, se olvida que estos animales ya viven bajo un estrés constante: sin alimento, sin agua, expuestos al frío y a múltiples riesgos.
Así como el caso de San Jerónimo Caleras, hay cientos o miles más que se repiten en Puebla, mientras los esfuerzos siguen siendo insuficientes.
¿Quién fue responsable de los hechos ocurridos en esa junta auxiliar?
Primero debemos aclarar que las verdaderas víctimas son los perros: seres sintientes que actúan por instinto, viven con miedo y deben mantenerse a la defensiva en entornos hostiles que han marcado toda su vida.
La mujer afectada actuó de buena fe, intentando proteger a los perros. Probablemente lo hizo porque no representaban un peligro para ella. Sin duda, fue una víctima de su empatía.
El hombre no supo controlar su ira y, posiblemente, no acudió a las autoridades correspondientes para atender el problema. Al tratarse de un caso mediático, enfrentará consecuencias. Pero, ¿cuántos casos más de maltrato animal quedan en el olvido?
Desde esta perspectiva, el principal responsable es el Estado, que prefiere destinar miles de millones de pesos a publicidad e imagen, en lugar de implementar políticas efectivas que realmente protejan a los animales.
Los animales que viven en azoteas, sin agua, bajo calor extremo; los que permanecen en banquetas o esquinas; los que respiran ceniza volcánica por vivir en Puebla; aquellos que soportan fríos intensos… todos ellos no necesitan discursos ni condenas públicas. Si pudieran hablar, exigirían un cambio real en sus condiciones de vida.
Como mencioné anteriormente, las esterilizaciones actuales son insuficientes. Tan solo el Ayuntamiento de Puebla realizó 12 mil esterilizaciones durante 2025. Puede parecer una cifra alta, pero resulta insignificante frente a la magnitud del problema de 250 mil perros y gatos en las calles.
Muchas fotos, pero poca realidad.
Querido lector: se rumora que el gobierno del estado podría destinar 7 mil millones de pesos a un cablebús que nadie ha solicitado. ¿Y si, en lugar de ello, se invirtiera en la protección de seres sintientes que no tienen voz, pero sí sufren?
Nos leemos pronto.




