Nada Personal
.Cuando se planteó la doctrina Monroe, prácticamente se señalo a América Latina como territorio propio de los estados unidos, mismos que invadieron junto a otros aliados europeos el Norte de América y desde ese momento se hizo por parte de ellos un catalogo de las riquezas naturales que había y hay en el continente, esto mismo hoy pretende reeditarse en el siglo XXI, donde no podemos olvidar el trabajo faccioso de la CIA, los golpes de estado y el saqueo brutal de las riquezas tanto naturales como humanas que efectúan en nuestro continente y resto del mundo a placer.
Es evidente el animo de mantener control, poder y saqueo para un grupo de intereses radicados en Washington, aliados todos ellos con grupos mafiosos de la derecha con estados unidos; lo hacen con tal cinismo de forma mediática, y de forma discursiva usando a organismos internacionales que supuestamente debieran preservar el derecho y el equilibrio mundial, como lo es la ONU y los corporativos financieros internacionales.
No es gratuito que la mayor parte de las riquezas administradas por estados unidos sean hoy objeto de una pelea entre potencias mundiales y economías emergentes, basta señalar lo que sucede con la India o en su caso con el continente africano.
El ascenso al poder de partidos de extrema derecha y el robo electoral no es nada nuevo como sucede en Honduras, pero también hay que agregar que hay quienes bajo una falsa bandera de izquierda, permitieron el ascenso y la llegada de fascistas en Chile, pues Boric negó a gobiernos con tendencia progresista, haciendo alianzas con la derecha chilena y mundial, además se negó a ser parte de un acuerdo latinoamericano que fortaleciera las soberanías y las economías regionales; así él y otros seudo progresistas, han propiciado negarse a si mismos en lo que debiera ser la construcción de una gran economía latinoamericana, integrada a los BRICS, cabe apuntar que Brasil no es ajeno a esa situación porque Luiz Inácio Lula da Silva negó la integración de otros países a ese proyecto internacional de nueva geopolítica y un nuevo orden económico.
Las amenazas a México de intervención militar, de imposición de aranceles, la deportación masiva de paisanos y la violación atroz de los derechos humanos por parte del señor naranja, Donald Trump, ponen en evidencia que ellos siguen considerando a México el patio trasero de esa potencia económica y militar que establece sus condiciones y reglas de acuerdo a sus intereses.
Afortunadamente nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, ha tenido una actuación eficaz en la contención de dicha promoción intervencionista, que por cierto tiene aliados internos o que son traidores a la Patria, la presidenta de México se ha desempeñado con mucha astucia y energía, por ello ha mantenido sus relaciones con otros gobiernos del mundo, sin ceder a las presiones de Estados Unidos.
Ahora mismo fortalece su relación con la economía China y diversifica su planeación económica y relaciones comerciales con otras partes del mundo.
El cerco naval al Caribe es un grave error de Donald Trump, por que independientemente de todo; Cuba es un símbolo de resistencia ante todo el embargo económico que ha promovido E.U.A y Haití es el ejemplo más cínico de como tratar a un país joven y de escasos recursos naturales, habitado por esclavos en su mayoría provenientes de África.
No se entiende el nuevo orden que se esta generando a nivel mundial.
No se trata de defender posiciones de izquierda o de extrema izquierda, simplemente es ubicar el contexto de un nuevo escenario internacional, que varios poderes se niegan a entender. Tampoco se trata de cerrar los ojos ante los errores cometidos por varios dirigentes de la propuesta progresista Latinoamericana, Rafael Correa en Ecuador propuso e impuso a Lenin Moreno quien traicionó en todos los sentidos los conceptos de cambio radical y José Mújica en Uruguay, a quién en lo personal Admiro Mucho, dejó con manos libres a seudo progresistas, como Luis Almagro, quién hoy preside de manera aberrante a una organización sin sustento como lo es la OEA, protegiendo a los Milei, y desde luego a la ultra derecha venezolana, socavando al movimiento de regeneración nacional en México y con declaraciones que no obedecen a los intereses de América Latina.
No somos traspatio, somos continente, países soberanos y hermanos, libres y democráticos; y si con ello va el debate abierto, y la pelea en otros escenarios, por supuesto que estamos dispuestos a hacer lo necesario.




