Cohesión Social
Parace una maldición para los mexicanos que, previo a un evento internacional como el Mundial de Futbol 2026, ocurren acontecimientos violentos como el relacionado a la captura y muerte del poderoso narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes El Mencho.
Ocurrió previo a los Juegos Olímpicos la represión al movimiento estudiantil del 2 de Octubre de 1968, ordenada por el entonces presidente, el poblano Gustavo Díaz Ordaz.
Como ocurrió en ese 1968 en el estadio olímpico donde ondearon las banderas de los países participantes, ocurrirá lo propio en los estadios de futbol en las ciudades de México, Guadalajara, Jalisco y Monterrey, Nuevo León.
Un circo futbolero mundialista compartido en esta ocasión con Estados Unidos y Canadá como los países sedes, desaparecerá de la memoria colectiva la violencia en 23 estados de aquel domingo 22 de febrero por la captura del capo que construyó un imperio criminal internacional, al amparo de los gobiernos federal, en los estados y municipios.
La apuesta del régimen socialdemócrata de la 4T le apuesta al olvido colectivo y regresar a la “normalidad” con una dosis de espectáculo deportivo, para dejar en el anecdotario la captura y muerte del Mencho.
Le urge a la 4T instrumentar de inmediato las elecciones federales intermedias en la Cámara de Diputados, en la renovación de 17 gubernaturas, así como congresos locales y ayuntamientos en 2027. Y aquí no pasó nada, eso pretenden.
Le apuestan el oficialismo al refrán popular de “Muerto el perro, se acabó la rabia”, como si con la muerte del narcotraficante de Aguililla, Michoacán, al eliminar la causa o el origen de un problema, este desaparece por completo.
Pero no es así. Con la caída del Mencho no se termina el fenómeno de la corrupción en la complicidad de los políticos con los cárteles de narcotraficantes, porque ultimaron a un narco sin destruir las estructuras financieras, paramilitares y delictivas de la delincuencia.
Los herederos del emporio empresarial criminal del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) están intactas, o lo seguirán hasta que nuevamente el gobierno de EU presione e intervenga para neutralizarlos, con base a sus intereses geopolíticos.
En Sinaloa, por ejemplo, fueron capturados o entregados a la justicia de EU los dos principales narcotraficantes del cártel: Joaquín Guzmán López “El Chapo” e Ismael “El Mayo” Zambada García.
Pero los herederos de las respectivas facciones siguen con operaciones delictivas, como ha ocurrido a lo largo de la historia de los capos.
Así, por ejemplo, en el noreste mexicano, con asiento en Matamoros, Tamaulipas, a la muerte del narco histórico Juan Nepomuceno Guerra, fundador del Cartel del Golfo, llegó al reemplazo en el sexenio salinista Juan García Abrego.
A la captura y extracción de éste, heredó Osiel Cárdenas Guillén, y se diversificaron en Los Zetas que pasó de brazo armado del Cártel del Golfo a una organización criminal con expansión en estados como Veracruz, apoderarse de otros territorios, a la apareció del Cártel del Noreste.
Ha ocurrió lo mismo con otros grupos criminales en los relevos con el Cártel de los hermanos Beltrán Leyva; o de Tijuana, de Los Arellano Félix.
O los Caballeros Templarios liderados por Enrique Plancarte El Kike Plancarte y Servando Gómez Martínez La Tuta,para posteriormente escindirse y formar el cartel La Familia Michoacán, con presencia en ese estado y en Edomex, con presencia en entidades como Puebla.
Y resultado de la “estrategia” de los abrazos a los delincuentes en el sexenio de López Obrador favoreció el surgimiento y se fortalecieran otros grupos delictivos en Ciudad de México (Unión Tepito), el Guerrero, Morelos, Chiapas, Tabasco y Puebla (La Barredora), Veracruz; (la Línea) en Chihuahua, y los propios en los de Sonora, Quintana Roo y Campeche, entre otros.
Con estructuras intactas y capos impunes, el régimen de la 4T seguirá transitando en cogobiernos con los capos el crimen organizado con nuevos acuerdos, como ha ocurrido desde la postrevolución, y solo si EU lo ordena, correrán la misma suerte que El Mencho, El Chapo, Zambada, Caro Quintero…
En medio de la efusividad por el Mundial de Fultbol de la FIFA 2026, en las cañerías del poder político el régimen de la 4T los cárteles buscarán nuevos reacomodos, porque la estructura seguirá para el huachicol fiscal, contrabando de hidrocarburos, tráfico de drogas y personas, trata de personas, extorsión cobro de piso, secuestros, lavado de dinero y financiamiento a campañas electorales… como lo han hecho exitosamente hasta la fecha.




