Notas para un lector improbable
Muy pocos tienen garantizada su permanencia en el gabinete estatal, en un gobierno que registra alta rotación de sus integrantes, sujetos a evaluación continua.
A unos días de cumplirse el segundo año de gobierno de Alejandro Armenta Mier, el jefe del gabinete José Luis García Parra adelantó continuarán los cambios en la estructura gubernamental, y todo indica serán permanentes.
Bajo advertencia no hay engaño; desde marzo de 2025, luego de asumir las riendas de la administración estatal, el propio Armenta alertó a sus colaboradores habría modificaciones como parte de la evaluación al su equipo, y empezaron a caer.
En aquel inicio del 2025 fue la organización Poblanos Unidos por la Profesionalización del Servicio Público, emitió una primera opinión de la composición del equipo central de colaboradores: de 17 secretarios, sólo tres cumplían el perfil y experiencia en las respectivas áreas.
Poblanos Unidos elogió la amplia carrera de Alejandro Armenta al haber sido desde dirigente partidista, líder parlamentario y funcionario público en los tres órdenes de gobierno, sin embargo, advirtió que el gabinete le quedaba “chiquito” o “corto”.
Al organismo ciudadano que evaluó entonces al entrante gabinete legal y ampliado el tiempo les dio la razón porque muchos de los relevos son el resultado de las evaluaciones en los respectivos desempeños.
Destacan las secretarias de Cultura, donde fueron sustituida las hijas de Israel Pacheco; la correspondiente a Turismo, con la llegada de Carla López-Malo porque la deportistas de artes marciales Yadira Lira Navarro, no dio una porque no tenía el perfil ni conocimiento.
Sin embargo, otros revelos tienen que ver con los llamados “enroques” por la naturaleza y el perfil de los hombres y mujeres de confianza como incorporados al equipo de la diputada local Laura Artemisa García Chávez, en la secretaría del Bienestar, para su mayor proyección.
Otros, como el sustituido secretario de Bienestar y exsecretario de Gobernación con Sergio Cespedes del Grupo Tepeaca, Javier Aquino Limón, había llegado a su termino el compromiso político, funcionario que fue acomodado en la delegación de la SCT.
En estos enroques se circunscriben los relevos en la Secretaría de Gobernación con la salida de los subsecretarios de Mario Rincón y Francisco Ramos Montaño, para favorecer la llegada del exlíder estatal del desaparecido PRD, Carlos Martínez Amador y Pablo Salazar Vicentello, para fortalecer la “operación” del titular, Samuel Aguilar Pala.
Uno de los aliados de Armenta Mier, de los fundadores de Morena y excandidato a la gubernatura en 2016, Abraham Quiroz Palacios, sigue en espera en la banca de los relevos al bateo en la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, como subsecretario de Responsabilidades.
Un recuento realizado por Quadratín Puebla, las dependencias estatales con alta rotación son la Secretaría de Salud con tres titulares.
La dirección de Museos es la mayor con cuatro titulares, con la llegada de María Fernanda Cruz; en Medio Ambiente, así como en organismo descentralizados como Carreteras de Cuota y el Soapap, en el SEDIF y otras subsecretarías y direcciones.
A como van en los dos años de gobierno, el único seguro de permanecer en el cargo es el titular del Ejecutivo, quien goza del mandato popular, pero está por verse quiénes y cuántos, de los menos, permanecerán en sus cargo rumbo al tercer año de gobierno, y la prueba de fuego serán las elecciones intermedias en el 2027, dependiendo de los resultados.




