Nada personal
Municipios: en juego la estabilidad y comicios
Definido el informe de gobierno para un periodo de 600 días, poco menos de los 730 de los dos años de gobierno, 365 para la curva de aprendizaje y ajustes a la estructura administrativa, y 235 días en la definición de proyectos, en proceso.
El repaso de lo hecho como parte de las obligaciones y responsabilidades como administradores del mandato de los votantes, es un rubro necesario en los informes de gobierno, pero la lupa está puesta en las obras trascendentes y el ejercicio presupuestal.
Son relevantes los respectivos indicadores en economía, seguridad pública, salud, educación, finanzas públicas, transparencia, obra pública, de políticas sociales, arte, cultura, medio ambiente… porque reflejan resultados medibles.
En espera de los datos concretos que se conocerán en el informe, al margen de las estadísticas, el optimismo oficial de atender las realidades desgarradoras relacionadas con la seguridad pública.
Entre los aspectos más importantes en materia de seguridad pública destacan los homicidios dolosos, las desapariciones, la extorsión; los asaltos en el transporte público y a cuentahabientes de bancos, el robo de autos y de las autopartes.
Empero por lo delicado, son relevantes los casos relacionados a los grupos de la delincuencia organizada, principalmente en el robo de hidrocarburos, con la diversificación a otros delitos como el robo al transporte de carga, las extorsiones y el cobro de piso.
En este rubro llama la atención el hallazgo de más de un narcolaboratorio para la producción de drogas sintéticas.
Estas actividades ilícitas en el estado se relacionan principalmente con células del crimen organizado que las autoridades han identificado parte de los cárteles Nueva Generación (CJNG) y de Sinaloa (CDS) de la facción de La Mayiza.
En materia de gobernabilidad en el estado, la problemática se centra en varios municipios, ya sea por los excesos de alcaldes, como ocurre en el municipio serrano de Chignahuapan, como en la mixteca, en Acatlán de Osorio.
Una revisión exige el resultado del uso de la figura de los concejos municipales, que lejos de convertirse en garantes de estabilidad social y política, han resultado un lastre por el desarraigo y filiación partidista de sus integrantes, que contraviene los mandatos populares.
Son los municipios el principal foco social de interés, y destacan por la falta de consensos sociales la ejecución de obras como el sistema de transporte aéreo por cable, que ha encendido la inquietud entre la población, porque este proyecto nació sin arraigo popular.
En este contexto, y a falta de oficio y labor social por el impacto de obras, destacan la polémica por la instalación de la planta recicladora de desechos sólidos en San José Chiapa, sustentada en la propuesta de economía circular.
El municipalismo, que será centro de las decisiones electorales en los comicios intermedios en junio de 2027, se ha convertido en el punto de las controversias.
Entre la población y los votantes se generó la expectativa de revertir las desviaciones municipalistas como lo fue la privatización de los servicios de agua potable y alcantarilla en la ciudad de Puebla y municipios conurbados, atribuidos al “neoliberalismo”, pero sin revertirse en este y el anterior gobierno, pese a las promesas.
En este contexto de crisis municipalista por la intervención directa del estado, por los excesos y la presunta comisión de delitos de los alcaldes -varios de ellos presos-, las elecciones municipales son el centro de la atención para las elecciones intermedias.
Se podrá observar en las elecciones locales del 2027 qué tanto repercutirá en el sentido de los votos desatinos legislativos como las leyes “casco” y “ciberespacio”, los escándalos protagonizados en redes sociales por funcionarios, incluida la última, con el maltrato a los adultos mayores por dos diputadas de Morena y una servidora pública del ISSSTEP.




