Cohesión Social
El Partido Acción Nacional (PAN) pasaba por un prologando letargo, casi en el ostracismo, hasta que la presidenta Sheinbaum, la dirigencia nacional de Morena y el gobierno de Puebla los reactivó como una oposición vigorosa.
Posterior a las destrozas campañas electorales y al adverso resultado electoral para el panismo en los comicios concurrentes de 2024, casualmente es el régimen que los revive en los ámbitos federal, estatal y municipal. Flaco favor le hace al PAN.
En Puebla, por ejemplo, el jefe del gabinete estatal del gobierno estatal acusó al PAN estar detrás de la protesta de San José Chiapa y contra la instalación del Cablebus.
Se trata de una publicidad gratis del oficialismo atribuyéndole a los albiazules las movilizaciones de protesta en el Polo de Desarrollo durante aquella desastrosa gira presidencial.
Un grupo de ciudadanos de la región de la cuenca Libres-Oriental se oponen a la instalación de un Parque para el procesamiento y reciclado de la basura, se trata de un activismo de ambientalistas en la región.
Ante la protesta ciudadana durante aquella gira presidencial los manifestantes mostraron cartulinas y lonas con sus exigencias, pero agentes de la Segob les arrebato y destruyó sus pancartas.
A las siguientes horas le atribuyeron a una joven abogada ser la promotora de la protesta estar ligada al exgobernador (fallecido) Rafael Moreno Valle, con todo y fotografía, asegurando se trataba de una “panista”; días posteriores esta abogada fue despedida de su empleo en el Tribunal Superior de Justicia.
Esa sobrerreacción sólo benefició al PAN al atribuirle una protesta cívica que nada tenía que ver con la dirigencia estatal encabezada por Mario Riestra Piña.
Semanas después, también desde el gabinete del gobierno estatal acusaron al empresario José Luis Escalera Flores de ser consejero ciudadano del PAN en Puebla y estar detrás de las protestas contra la instalación del Cablebús en la ciudad de Puebla.
En la memoria colectiva de los poblanos, las siglas del PAN se diluían en el olvido de la vida cotidiana por la tibieza que habían demostrado como opositor -apenas superado por el PRI que enmudeció en el estado con la llegada de Citlalli Ceja-, pero el gobierno de Morena los reactivó en el interés público.
En el ámbito nacional, para quitarse el peso de la acusación de EU de tener narcogobernadores como Rubén Rocha Moya, de Sinaloa desde la presidencia de la república, habilitaron al PAN en la tribuna mañanera de la propaganda.
Para desviar la atención de las graves acusaciones de EU de tener en sus filas a presuntos narcopolíticos, los 10 extraditables de Sinaloa, tuvieron la genial idea de emprenderla contra la gobernadora de Chihuahua, la panista María Eugenia “Maru” Campos, acusándola de traidora a la patria.
Guiados por la estrategia presidencial de Claudia Sheimbaum y todo el aparato de propaganda oficial, solicitaron un juicio político contra la mandataria norteña de la PAN por permitir la presencia de agentes de la CIA en la destrucción del megalaboratorio de drogas sintéticas en aquella entidad, del Cartel de Sinaloa.
Con la demanda de juicio político contra Maru Campos, el oficialismo regresó al panismo el primer plano del interés de la opinión publicada nacional.
Los panistas que le saben al espectáculo hicieron de la comparecencia de Maru Campos a la FGR, para notificar que cuenta con fuero constitucional, un mitin político nacional mediático del PAN.
En esa estrategia de revivir al PAN, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, encabezó la mal lograda marcha en Chihuahua contra el gobierno panista y revivió al llamado cártel inmobiliario de la CdMx para atacar a Jorge Romero, líder nacional del PAN.
Es tal el impulso de Morena al PAN para revivirlo que una empresa encuestadora muy cercana a los panistas se aventó a adelantar que para las lejanas elecciones presidenciales de 2030 el PAN en alianza con el resto de la oposición lograría un empate técnico con Morena y sus aliados.
El ejercicio estadístico revela que Morena no es invencible rumbo a 2030, y una unión opositora tendría posibilidades de imponerse en las urnas frente al partido guinda.
¿Pero quiénes tendrían que aliarse para conseguir esto? Según el ejercicio estadístico, los partidos PRI, PAN y Movimiento Ciudadano registran una intención de voto de 36.1%. Mientras que Morena y sus aliados obtienen el 35.3%, de acuerdo con la casa encuestadora Massive Caller.Mientras sí o no, la estrategia de propaganda para lavarse la cara de las acusaciones de narcopolítica, el oficialismo revivió al moribundo y maltrecho Partido Acción Nacional, tanto en el ámbito nacional como en la entidad poblana.




