Cohesión Social
Los responsables de implementar las políticas preventivas en materia de seguridad pública han abandonado el trabajo de campo, y eso ha permitido el crecimiento de grupos delictivos.
Por omisión o comisión, mandos policiales del gobierno del estado y los municipales de la zona metropolitana y rurales facilitan el control de mercados municipales y todo tipo de tianguis donde la delincuencia se mueve como pez en el agua, gracias a la corrupción de servidores públicos.
Con base a diversos testimonios, líderes del tianguis que se instalan en Loma Bella, al sur de la ciudad de Puebla, obligan a sus afiliados a realizar halconeo en el mercado Morelos.
Con vestimenta de color negro -pantalón, playera y gorra- los tianguistas sureños son obligados a colaborar con presunto grupo delictivo dedicado al cobro de las cuotas o piso.
Con rondines de vigilancia supervisan a los comerciantes y locatarios de los Mercados Morelos y La Victoria, así como a pequeños negocios en la zona, incluidas las colonias 5 y 10 de Mayo, para levantar censos para el cobro de piso.
En el caso de negarse los comerciantes del tianguis de Loma bella de apoyar actividades ilícitas que comprometen la integridad física y la seguridad jurídica, los líderes los castigan no permitiéndoles instalarse en sus respectivos espacios como oferentes.
Los lideres tianguistas están presuntamente relacionados con grupos delictivos que se encargan del cometer ilícitos como el cobro de piso, extorsiones y narcomenudeo en los centros de abasto de la metrópoli.
Viven en la zozobra total los tianguistas de Loma Bella porque ellos se dedican a actividades lícitas de comercio al menudeo en diferentes giros, pero sus líderes involucrados con la delincuencia los utilizan como halcones al servicio de “la maña”.
Por tratarse de actividades en la llamada economía informal, los comerciantes que acuden a los tianguis no tienen puentes de comunicación con la autoridad municipal o estatal, porque son rehenes de los líderes presuntamente vinculado con la delincuencia.
La necesidad de sobrevivir con la venta de sus mercancías, los tianguistas obedecen a sus representantes para no ser castigados por negarse, con el riesgo de ser víctimas de los grupos rivales que se disputan el control de los mercados municipales y diferentes tianguis, incluidos los de ropa de paca.
Es un secreto a voces que personas relacionadas a grupos delictivos han sustituido a los empleados municipales en la recaudación de las cuotas legales por ocupar espacios en ese tipo de lugares donde se comercializan distintos productos, y son los grupos delictivo los “recaudadores” por partida doble, sustituyendo a la respectiva autoridad municipal.
En eso lugares de actividad comercial informal, ni por asomo hacen acto de presencia las autoridades municipales y policiales, y mucho menos en labores preventivas de seguridad y con presencia policial, facilitando el empoderamiento de la delincuencia, tanto bandas locales como células foráneas del crimen organizado.
En este contexto, no extrañó a muchos la imagen que circuló en redes sociales donde aparece el secretario de Seguridad Pública estatal, el vicealmirante de la Marina, Fracisco Sánchez, conviviendo con bebidas espirituosas durante el palenque en la Feria de Puebla con un supuesto líder delincuencial.
El sujeto aludido en redes sociales está identificado como parte de la banda delictiva Los Toscano dedicada el cobro de piso, la extorsión el narcomenudeo en el mercado Morelos, y a pequeños comercios fijos del lugar.
Según el propio titular de la SSP estatal había informado antes de esa publicación digital, que esa banda (Los Toscanos) se disputan los mercados con una célula rival identificada como La Familia Michoacana.
Pese a ello el vicealmirante Sánchez aseguró que sólo saludó al exconvicto acusado de homicidios múltiples, pero no lo conocía, y aclaró que como servidor público “atiende a todos”; ¿en un palenque y consumiendo alcohol?Por menos, en otro país donde se aplica la ley, el jefe policiaco estuviera ya despedido y sujeto a investigación judicial; pero como son “defensores” de la soberanía nacional y contra la injerencia externa, contra Rubén Rocha Moya y contra el mando policial de la Marina en Puebla, “no hay pruebas ni son contundentes” para que intervenga la FGE.




