Cohesión Social
Un misil teledirigido por la justicia estadounidense cimbró los cimientos de la estructura del oficialismo de la Cuarta Transformación.
Una jueza de Nueva York, en Estados Unidos, dio cause a la decisión de un jurado respecto a las evidencias de conductas criminales en el tráfico de drogas, armas y conspiración del gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, y un grupo de funcionarios públicos.
La petición del Departamento de Justicia de EU para solicitar al gobierno de México la detención con fines de extradición del mandatario estatal de Morena, del alcalde de Culiacán, de un senador de esa entidad, así como funcionarios, fue un tiro preciso.
Destaca un militar de rango entre los exfuncionarios que se desempeñó secretario de seguridad pública de Sinaloa, el General Gerardo Mérida Sánchez, que en Puebla ocupó el cargo de comandante de la XXV Zona Militar de la Sedena.
La acción de la justicia estadounidense puso al descubierto el secreto a voces: la existencia de una red de narcopoliticos, solo en este caso, relacionado con la facción de “Los Chapitos” del cártel de Sinaloa.
El gobierno federal de la 4T inició de inmediato la defensa a ultranza de los señalados, con la narrativa de la falta de aportación de pruebas, o la insuficiencia de las presentadas ante la cancillería mexicana, poniendo por delante la defensa de la soberanía nacional.
Fue la Fiscalía General de la República la primera institución en fijar postura para desacreditar las pruebas “como insuficientes” contra el gobernador morenista, por lo que no procederá a la detención.
La FGR de la 4T utilizó el fuero constitucional como impedimento para detenerlo y le pidió al Departamento de Justicia de EU absoluto silencio para no hacer públicas las pruebas.
Dicho de otra manera, para la FGR no existe ninguna indagatoria o indicio que incrimine al gobernador Rocha Moya y a los otros implicados, exonerándolos de manera anticipada como infractores o presuntos delincuentes por asociación en el narcotráfico, y conspirar para el tráfico de drogas y armas.
Parlamentarios de Morena como el diputado Ricardo Monreal Ávila, aseguró que el pedido de extradición por duna Corte de Nueva York, es un ataques mediático y político del EU contra el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Con esta postura, el legislador de Morena advierte de la defensa de las cámaras legislativas a Rocha Moya y demás implicados, y la mayoría legislativa de Morena no va a desaforar al gobernador, ni alcalde y al senador de Sinaloa para detenerlos y extraditarlos a EU acusados como narcopolíticos.
De acuerdo con expertos en materia de narcotráfico, fueron los narcotraficantes sinaloenses de la facción de “Los Chapitos” y el propio Ismael “El Mayo” Zambada, entre otros narcotraficantes extraditados, los testigos protegidos que aportaron pruebas contra el gobernante de Morena,
Con testigos protegidos, y testimonios de oídas, en EU sentenciaron al ex secretario de Seguridad Pública calderonista Genaro García Luna para manteneros en prisión, acción que aplaudieron y utilizan en sus discursos los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo.
El gobierno del Partido-Estado Morena tiene en Rubén Rocha Moya a su García Luna, y al igual que al resto de requeridos por la justicia estadounidense, el régimen morenista de la 4T optó por defenderlos de las acusaciones de EU como narcopolíticos; han escogido la confrontación con EU con el discurso de defensa de la soberanía nacional, como lo adelantó la FGR y Ricardo Monreal.
Se viene una crisis política y judicial en México del oficialismo que ha desafiado a EU utilizando la fuerza del Estado Mexicano para proteger la narcopolítica, lo que tensará más la relación diplomática y comercial con EU, al tiempo que genera una confrontación política interna en México, de pronóstico reservado.
A unos días del Mundial FIFA 2026, la crisis por la narcopolítica en México tendrá expuesta la imagen de México en el mundo, donde el oficialismo de Morena 4T será exhibido como protector de narcopolíticos por un gobierno producto de la narcopolítica.
La etiqueta de un gobierno mexicano narcopolitico, protector de narcopoliticos, será de alto costo en la relación diplomática con EU y el resto del mundo.
El gobierno de la 4T optó por la bandera de la defensa de la soberanía nacional, poniendo al país a la orilla del abismo, con el riesgo de la ingobernabilidad y a merced de una incursión militar, como ocurrió con Nicolás Madura, en Venezuela, con una grave crisis nacional.
La intervención de la justicia de EU en México es el resultado de la estrategia de los abrazos y no balazos de López Obrador con los delincuentes, que lo corrompió todo.AMLO alentó la complicidad y corrupción de gobernadores, legisladores y alcaldes con los cárteles, pasando por el financiamiento de campañas electorales de Morena en los municipios, estados y la federación, como fue el caso de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, pero hay otros estados, porque gobierna la narcopolítica. Esto apenas empieza.




