Cohesión Social
El Primero de Mayo, mientras se celebra el Día Internacional del Trabajo, en México se cumplirán 7 meses de huelga de Nacional Monte de Piedad (NMP).
Se trata del conflicto laboral más prologado en el régimen de la presunta izquierda (socialdemócrata) de Morena 4T.
Las banderas rojineras colocadas en las 300 sucursales de NMP en los estados simboliza la debacle del sindicalismo mexicano.
Empero tiene una lectura mayor, la entrega abyecta al régimen de la 4T del viejo sindicalismo charro del vetusto Congreso del Trabajo del PRI, y de los llamados sindicatos independientes agrupados en la UNT.
No sólo se han entregados los dirigentes sindicales de las centrales obreras al gobierno de Morena para conservar sus privilegios, han hecho lo propio las centrales como la Unidad Nacional de Trabajadores (UNT), cómplices del despojo del dinero a los trabajadores.
Del silencio cómplice de lideres sindicales, a cambio de no ser procesados o encarcelados, y conservar privilegios como contratos de protección, la titularidad de contratos colectivos y las millonarias cuotas sindicales sin auditar, le aprobaron los atracos a Andrés Manuel López Obrador y a Claudia Sheinbaum Pardo.
En el primer caso, fue el atraco impune a los fondos de retiro para la jubilación de las afores, que, habiendo cotizado, los trabajadores y sus familias nunca las reclamaron, por omisión o porque fallecieron los titulares.
Esos millonarios recursos los confiscó López Obrador para regalar jubilaciones con el último salario como trabajador activo, fijando el tope de 16 mil pesos; se trató de las jubilaciones Bienestar para usarlas con fines de propaganda electoral, despojando a las familias de esos fondos.
Sindicatos y centrales obreras priistas e independientes pro-morenistas (UNT con los telefonistas del líder vitalicio Francisco Hernández Juárez y la CTM del régimen del PRI), traicionaron a los trabajadores al permitir el uso de las cuotas obreras del Instituto Nacional del Fondo de Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) para construir Viviendas Bienestar a personas de la economía informal que no cotizan ni pagan impuestos.
Adicionalmente las centrales obreras se mostraron dóciles y condescendiente con el gobierno de la 4T para confiscar viviendas “abandonadas” con crédito Infonavit, para otorgarlas a solicitantes de vivienda del Programa Bienestar, así como en renta para jóvenes universitarios, en el gobierno de Sheinbaum Pardo.
Avalaron también el mayor atraco multimillonario al dinero de los trabajadores al tomar el 35 por ciento de los 70 millones de las cuentas individuales de las Afores, para destinarlos a la obra pública federal.
Para el atraco a los fondos del retiro de las Afores de cerca de 8.2 billones de pesos, el gobierno de Sheinbaum envió una Ley de Infraestructura para tomar hasta el 35 por ciento de los recursos, sin garantía de retorno de capital ni entregar utilidades a las afores.
Hay más. Cruzados de brazos, los dirigentes sindicales dejaron pasar la jornada de 40 horas de manera gradual hasta el 2030, en perjuicio de los trabajadores.
Vaya, no defendieron ni los nuevos cálculos del Impuesto Sobre la Renta (ISR) relacionado al impuesto al trabajo, en detrimento de los salarios precarios ante el aumento en los precios de los productos básicos de la canasta básica, con aumentos del 42 por ciento.
El sindicalismo de los apartados A y B, de la industria y el sector público, respectivamente, abandonaron a suerte los derechohabientes de los servicios del IMSS y del Issste; además de los precarios servicios, la falta de materiales y medicamentos, se utiliza la infraestructura de los servicios de salud en el Programa IMSS-Bienestar.En este contexto de abandono de los lideres sindicales a los trabajadores que han sido despojados de sus fondos para el retiro (afores) y de los recursos Infonavit, se celebrará el Día del Trabajo, y sin la mínima muestra de solidaridad con la huelga de Nacional Monte de Piedad que cumplirá siete meses, en defensa del contrato colectivo y su dignidad.




