Notas para un lector improbable
El tema de los exgobernadores en su regreso a la política activa siempre es relevante porque de acuerdo con las reglas no escritas, hicieron votos de silencio y de no retorno al escenario.
Sorprende para bien la reaparición del exgobernador Antonio “Tony” Gali Fayad vistiendo la camiseta naranja de Movimiento Ciudadano, luego de haber sido acogido por el PAN en su calidad de ciudadano para ocupar la alcaldía poblana y la “minigubernatura”.
Cada uno tendrá su respectiva valoración respecto al significado de aparecer junto a políticos como el exgobernador de Veracruz y dueño del Partido Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, un expriista de pura sangre.
La aparición de Gali junto al fundador de MC y la dirigente estatal en Puebla obedece a uno de esos movimientos de la vieja clase política, coincidente con la operación de piezas, en la antesala de las elecciones locales intermedias de 2027.
Evidentemente se trata de cálculos y acuerdos políticos en el estado, con el sello de Dante Delgado, para atraer el voto opositor y hacerle menos pesada la carga al oficialismo.
Gali Fayad es todo un personaje que seguramente contribuirá a la recolección de votos del neopanismo que lo identifica con el morenovallismo, pero ese movimiento orgánico político murió junto con Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle.
“Tony” es un atractivo electoral solitario, sin estructura política, porque todos aquellos, los principales del morenovallismo, están en la estructura gubernamental de Morena, los nombres de hombres y mujeres ahora en la 4T son conocidos entre la clase política.
Por tratarse de reglas no escritas entre los exgobernadores y el mandatario en turno, es posible le haya corrido la cortesía al actual titular del Ejecutivo, y se sabrá después si existió un acuerdo político, pero hoy nadie podría afirmarlo.
Las estructuras sociales creadas en torno a Gali alcalde o gobernador en las colonias, barrios, juntas auxiliares y municipios, están en las secciones electorales de Morena con José Chedraui o con Alejandro Armenta, pero no con el PAN de la era morenovallista.
Pasaría algo similar si otro exgobernador como el priista Melquiades Morales Flores (en un caso hipotético) anunciara su retorno a la política activa en MC -donde por cierto milita su hijo Fernando-.
En nada contribuiría porque el melquiadismo, su grupo y el partido que los llevó a la gubernatura, todos del PRI, ya están en Morena; en tanto que el electorado poblano no es el mismo cuando fue electo gobernador.
En este contexto se inscribe la reaparición de Antonio “Tony” Gali Fayad, y serán los expertos los que expongan las interpretaciones, porque es un secreto a voces la nomenclatura política que asentó sus reales en el ayuntamiento poblano. Una pista.
Lo que sí puede presumir el exgobernador Gali Fayad es tener una familia plural, él en MC y “Tony” junior en el PVEM, como diputado federal, aliado de la 4T con Morena.
Es inédito el retorno abierto y activo de un exgobernador poblano a la vida política estatal, porque algunos -de los sobrevivientes- han preferido seguir operando en las cañerías de la política poblana porque conocen todos los recovecos del laberinto del ejercicio del poder.
Gali Fayad es motivo de una nota periodística, y se verá cómo le va en la arena política electoral porque en política nada es espontáneo ni obra de la casualidad.




