Nada Personal
Anteriormente, vimos que el quince de abril de dos mil veintiséis, Carolina Flores Gómez, Miss Teen Universe, Baja California 2017, fue asesinada por seis disparos, en el interior de un departamento en Polanco de la Ciudad de México.
La probable responsable, su suegra, Erika María Guadalupe N, ya fue detenida y en un video difundido en medios de comunicación, se observa que ante la pregunta de Alejandro Sánchez, esposo de la víctima, quien también estaba en el departamento, sobre qué había hecho, la mujer responde: “Nada, me hizo enojar”, “Tu familia es mía. Tu eres mío y ella te robó”.
Pero, ¿qué cuestión psicológica subyacente podría estar oculta en estas escabrosas manifestaciones y qué factores criminógenos podrían estar presentes en este caso?
Los factores criminógenos son las cuestiones internas o externas al sujeto que funcionan como causas que aumentan la probabilidad de criminalidad.
El enmeshment, traducido a enredo o vínculos enmarañados, es un término acuñado por el terapeuta familiar Salvador Minuchin para describir una dinámica disfuncional en la que los límites emocionales entre miembros de una familia se desdibujan.
A diferencia de una cercanía saludable, el enmeshment implica control e impide el desarrollo de la autonomía e individualidad. En algunos casos, los padres imposibilitan que sus hijos ya adultos vivan una vida autodeterminada, rechazan a sus parejas y amigos y pueden utilizar culpa o chantaje para ejercer dicho control.
La separación e independencia pueden verse como traición y amenaza a la unión emocional enredada.
En el contexto del feminicidio de Carolina, la frase “Tú eres mío y ella te robó”, podría dar luz de un rol dominante y controlador de Erika N sobre la vida de su hijo adulto y una incapacidad para reconocer su autonomía, y que percibía a su nuera, como una amenaza o alguien que truncó su relación o cercanía.
Por otro lado, el hecho de que Alejandro se hubiera mudado con Carolina de Ensenada, a la Ciudad de México, se pudo interpretar por la imputada como una traición que generó un triángulo emocional que llegó hasta una agresión fatal.
Otra hipótesis difundida por medios y creadores digitales fue el complejo de Yocasta. Este, es un concepto psicoanalítico que describe una relación asfixiante, posesiva y excesivamente dependiente de una madre hacia su hijo varón.
Aunque no está confirmado, una creadora de contenido venezolana aseguró haber tenido acceso a notas digitales que escribió la responsable en su teléfono antes de ser detenida, de las que se podía interpretar que veía a Carolina como una ladrona de su propiedad afectiva, pues se refería a su hijo como “mi pequeño gran tesoro”, algo que se codicia, protege u oculta de los demás.
No obstante las anteriores hipótesis, no es posible “diagnosticar” a través del examen de una o dos frases. Los diagnósticos requieren el análisis riguroso de una cantidad de información considerable.
Además, los feminicidios son un fenómeno complejo y multifactorial y no pueden explicarse únicamente desde una etiqueta psicológica, pues en estos subyacen cuestiones culturales, creencias personas y el continuum de violencia que pudo haber sufrido la víctima.




