Nada Personal
Da la impresión que el senador con licencia Raúl Morón Orozco tomó la decisión de estar en la boleta electoral del 2027, con o sin Morena. Ha encontrado cobijo en el Partido del Trabajo (PT), dirigido a distancia por el diputado federal Reginaldo Sandoval.
En caso de que Morón se convierta en candidato del PT a la gubernatura, este partido crecerá como nunca ha sucedido en su historia en Michoacán.
Reginaldo Sandoval le está facturando al nandatario estatal Alfredo Ramírez Bedolla, quien lo ha maltratado durante estos años.
Ahora bien, el PT cuenta con una modesta estructura a nivel local, pero al profesor Morón no parece preocuparle, él tiene una estructura en casi la totalidad de los municipios, aunque en el sexenio de Ramírez Bedolla se ha mermado bastante. Es una etapa oscura para los moronistas.
Morón denuncia que no hay piso parejo en la contienda interna. Con su actitud parece aceptar su vulnerabilidad. Da síntomas de desesperación y continúa manteniendo el discurso que le deben la gubernatura 2021-2026.
A esto se suma el golpeteo sistemático de la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, viuda del finado edil Carlos Manzo.
Desde que sucedió el asesinato de su esposo, ella apuntó en dirección de Morón y del diputado federal Leonel Godoy, a ambos los acusó de ser autores intelectuales. El senador morenista ha dicho que él ya dio vuelta a la pagina, nada más lejos de la realidad, el tema lo seguirá, sea o no sea candidato a la gubernatura de Michoacán.
Contrariamente, Grecia Quiroz va en solitario para ser la candidata a la gubernatura por el Movimiento del Sombrero. Se ve difícil la tarea, pero no imposible; el principal obstáculo es que los candidatos del Movimiento del Sombrero no podrán hacer campaña de manera conjunta, las reglas electorales los obligan hacerla de forma individual. El mandatario estatal Alfredo Ramirez le pone piedras en el camino a la edil.
El fiscal con licencia Carlos Torres Piña se presenta como la carta fuerte de Alfredo; ha hecho una campaña mediática con presencia en los principales medios del estado y, sobre todo, cuenta con una estructural en la entidad.
Las bases morenistas lo rechaza, pero al fin y al cabo no tiene peso su opinión.
Seguramente será uno de los finalistas (se eligirán 3 hombres y 3 mujeres). El encontronazo con Morón parece inevitable poniendo en riesgo la unidad del partido guinda.
Entre las mujeres en Morena hay un nutrido grupo de ellas con posibilidades de quedarse con la candidatura. Gabriela Molina Aguilar, ex secretaria de Educación del estado, no volverá a la Secretaría de Educación del Estado, y en caso de que no le favorezcan las encuestas -el método que eligió su partido para escoger a su abanderado o abanderada-,
optaria por una candidatura a diputada federal plurinominal, ya que la oriunda de Uruapan sabe que en su municipio Morena perderá todas las posiciones en juego frente al Movimiento del Sombrero.
A pesar de lo incierto de su panorama, ella le apuesta al respaldo de la familia Cárdenas.
Otra que llegará a ser finalista es la diputada local con licencia Fabiola Alanís Sámano, quien confía e su cercanía con el expresidente Andrés López Obrador.
Quien podría dar la sorpresa y llevarse la candidatura es la senadora Celeste Ascencio Ortega. Fue la oradora principal del mitin masivo de la entonces candidata presidencial Claudia Sheinbaum Pardo.
Las demás candidatas carecen de posibilidades.




