Nada Personal
Que está pasando en Topolobampo, Sinaloa, específicamente en la bahía de Ohuira, en esta región se pretende operar una planta de amoníaco, la cual estará construía sobre un humedal de importancia internacional -sitio Ramsar-.
El proyecto de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) México, filial de la compañía PROMAN AG, financiada por el Banco de Crédito para la Reconstrucción (KfW) de origen Aleman, cuyo objetivo es la producción de 2200 toneladas diarias de amoniaco anhidro, un gas utilizado como insumo base en la producción de fertilizantes -con esta idea se introdujo el proyecto, ya que Sinaloa es uno de los principales consumidores en México-.
Ahora, ¿porqué el pueblo de Yoreme-Mayo se opone?
Acaso, no traerá fuentes de empleo, mejoras y beneficio al sector agrícola.
Para esta comunidad los mangles son árboles sagrados, denominándolos Bawe Ania -el mundo del mar, donde habita el espíritu del agua-, lugar que no solo habitaron sus ancestros, sino que actualmente habitan diversas especies, como ostiones, jaibas, camarones, pelicanos, la garza roja, aves migratorias, cuatro especies de tortugas y ni que decir del delfín nariz de botella, siendo el mas conocido desde hace mas de treinta años con el nombre de “pechocho”.
No solo significa la destrucción del ecosistema marino-costero, también, amenaza la cultura ancestral de un pueblo indígena, sus tradiciones y con él, sustento de toda una comunidad; ya que, la pesca es su principal sustento, con el funcionamiento de esta planta la temperatura aumentará y con ello, disminuirá el 60% de la producción de camarón, afectando no solo a Sinaloa, sino a todo México.
Ante la situación, en 2017 se fundó el movimiento “Aquí no”, el cual está integrado no sólo por las comunidades indígenas y sus líderes, sino por activistas, académicos y asesores legales, entre otros.
El gobierno federal, incluyendo a la primera presidenta, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo quien se identificaba y hacía campaña como ambientalista, basando esta afirmación en su formación académica como científica y la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y recursos Naturales, afirman que se realizó una consulta indígena, además de ya estar muy avanzadas las obras.
Se tiene un comunicado del 11 de julio de 2022 en el cual, anuncian que, a través de 13 asambleas generales comunitarias, más de 2400 integrantes el pueblo indígena Yoreme-Mayo en Sinaloa, ejercieron plena y libremente su derecho a la consulta, información que solo es un comunicado de prensa, sin establecer estadística real de la consulta.
El progreso económico no puede ni debe destruir, Topolobampo no es solo un punto en el mapa, el éxito de cualquier obra debe radicar en la transparencia, respeto al ecosistema y la consulta real a los pueblos originarios.
Si deseas apoyar esta causa, existe una petición a través de la plataforma Change.org, impulsadas por ambientalistas, pescadores y el pueblo indígena Yoreme-Mayo en Topolobampo, Sinaloa.




