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PUEBLA, Pue., 4 de agosto de 2026.- Por segunda ocasión, familiares, amigos e integrantes de clubes de motociclistas se manifestaron este domingo para exigir justicia por la muerte de Karla Valeria, una joven de 22 años cuyo caso, afirman sus seres queridos, debe investigarse como un presunto feminicidio y no como un suicidio.
La movilización inició en el Zócalo de Puebla, donde colocaron una ofrenda integrada por rosas, cartulinas y lonas con fotografías y mensajes para visibilizar el caso. Tras permanecer cerca de dos horas en el lugar, los manifestantes, acompañados por integrantes del motoclub Toxic Wheels MC Puebla, del que Karla era presidenta, marcharon hacia la Fiscalía General del Estado (FGE) para exigir avances en la investigación.
En entrevista, Carolina Sánchez, madre de la joven, denunció presuntas irregularidades en las investigaciones. Señaló que el primer peritaje habría clasificado el hecho como un suicidio, pese a que, aseguró, existían indicios de violencia tanto en la vivienda como en el cuerpo de su hija, principalmente en el rostro.
Además, afirmó que la ropa que Karla portaba el día de los hechos desapareció durante las diligencias, por lo que consideró que la escena del crimen fue alterada.

"Su casa tenía múltiples indicios de violencia, puertas rotas, ventanas, cristales; se notaba a simple vista la violencia que ella vivió. Qué más testigos que los vecinos que escucharon que estaba gritando: 'Ya no, ya no', porque la estaba golpeando. ¿Qué más pruebas quiere la Fiscalía?", expresó.
La madre también acusó que Víctor Ramírez Águila, tío de la pareja de Karla y trabajador del Ministerio Público, habría intervenido para favorecer la hipótesis de suicidio. Hasta el momento, estas acusaciones no han sido corroboradas por las autoridades ni existe un pronunciamiento público de las personas señaladas.
Carolina Sánchez recordó que su hija falleció el pasado 26 de julio y aseguró que, pese a los señalamientos realizados por la familia, no han recibido una respuesta satisfactoria por parte de las autoridades.
Asimismo, indicó que Karla estuvo casada durante cinco años con Yeudiel N., de quien aseguró existían antecedentes de presunta violencia. Incluso, afirmó que en una ocasión su hija intentó presentar una denuncia, pero personal del Ministerio Público la habría desalentado para continuar con el proceso. Estas afirmaciones tampoco han sido confirmadas por las autoridades.
Ante ello, exigió que la Fiscalía investigue la posible alteración de la escena del crimen, deslinde responsabilidades en caso de que servidores públicos hayan manipulado evidencia y, de acreditarse algún delito, sancione a los responsables. También pidió que se investigue a la pareja de Karla y solicitó que la familia de éste presente a su hijo, Fernando Adriel, de cuatro años, de quien aseguró desconocen su paradero desde la muerte de la joven, pues buscarán obtener su custodia.

Karla Valeria era estudiante de Derecho en el Instituto Universitario Libre por México, donde cursaba la misma carrera que su madre. Además, recientemente había impartido clases en preescolar y tenía el propósito de estudiar Pedagogía.
De acuerdo con su familia, aspiraba a incorporarse como policía municipal mientras concluía sus estudios universitarios. Carolina Sánchez la describió como una joven alegre, emprendedora y con proyectos a futuro.
Su pasión por las motocicletas la llevó a presidir el motoclub Toxic Wheels MC Puebla, cuyos integrantes participaron en la movilización para exigir que su muerte sea investigada con perspectiva de género y se esclarezcan los hechos.





