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PUEBLA, Pue., 15 de agosto de 2026.- Las mujeres en Puebla siguen en condiciones de informalidad, no teniendo espacios para comer, laborando a cambio de salarios injustos y sin el equipo necesario para realizar sus actividades. Esto se traduce en que apenas el 10 por ciento de las mujeres descansan adecuadamente, según investigó este medio a través de un sondeo.
A nivel nacional, la informalidad laboral continúa afectando a más de la mitad de la población ocupada en México y las mujeres siguen siendo el grupo más vulnerable, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondientes a mayo de 2026, publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El reporte revela que la tasa de informalidad laboral entre las mujeres alcanzó el 55.7 por ciento, mientras que en los hombres fue de 54.9 por ciento, lo que confirma que ellas continúan siendo quienes enfrentan en mayor medida empleos sin seguridad social, sin prestaciones o dentro de unidades económicas no registradas.
Estos resultados se reflejan en la población femenina en Puebla, pues en un sondeo en línea realizado a 10 mujeres, el 70 por ciento trabaja en condiciones de informalidad. Estos datos coinciden con el último reporte trimestral del INEGI, en donde revela que la informalidad a nivel general es del 70.9 por ciento.
A nivel nacional, 33.4 millones de personas laboran en la informalidad, equivalente al 55.2 por ciento de la población ocupada, cifra ligeramente superior al 54.9 % registrado en mayo de 2025.
El INEGI explicó que la informalidad laboral comprende a quienes trabajan en micronegocios no registrados, personas dedicadas a la agricultura de subsistencia por cuenta propia y trabajadores que, aun laborando en empresas formalmente constituidas, carecen de seguridad social y del reconocimiento pleno de su relación laboral.
Además, 18.3 millones de personas trabajan específicamente en el sector informal, es decir, en unidades económicas que operan con recursos del hogar sin constituirse como empresas, lo que representa el 30.3 % de la población ocupada y un incremento de 1.5 puntos porcentuales respecto al año anterior.
El informe también evidencia una fuerte brecha territorial. Mientras que en las localidades con más de 100 mil habitantes la informalidad fue de 42.3 por ciento, en las poblaciones menores de ese tamaño ascendió a 68.6 por ciento. En las 32 principales ciudades del país, la tasa se ubicó en 44.4 por ciento, también por encima del nivel observado un año antes.
A través del sondeo realizado por Quadratín Puebla se les cuestionó qué necesitaban para trabajar en condiciones más dignas y las respuestas más repetidas fueron tener un espacio destinado para comer en el horario de receso del trabajo, sueldos competitivos y contar con equipo en buenas condiciones para realizar sus actividades.
Además, también comentaron apoyo psicológico, más oportunidades para avanzar de nivel en la empresa en que estén trabajando, así como que se brinden oportunidades de aprendizaje.
Según el sondeo, el 50 por ciento de las poblanas declaró descansar a veces, el 40 por ciento no descansa y solo el 10 por ciento afirmó poder hacerlo.
Estos datos coinciden con el informe de brecha de género publicado este año por la Universidad Iberoamericana, donde las mujeres destinan hasta 96.6 horas semanales a trabajar, 21.3 horas más que los hombres. Esto se traduce en menos tiempo libre y, según estudios académicos, incluso trastornos del sueño.