La enfermedad no borra su historia: Iván y los cuidados de su abuelita con Alzheimer
PUEBLA, Pue., 14 de agosto de 2026.- Un asalto, un fraude, el robo de un vehículo o un caso de violencia familiar pueden ocurrir en cuestión de minutos.
Lo que sucede después puede marcar la diferencia entre que el delito quede impune o que se tengan elementos para investigar y llevar a los responsables ante la justicia.
Las autoridades en procuración de justicia coinciden en que las primeras acciones de la víctima son determinantes y la prioridad siempre será proteger la integridad física.
Si el agresor aún se encuentra en el lugar o existe un riesgo inminente, lo primero es alejarse y solicitar apoyo al número de emergencias 911, donde se coordina la atención de policías, paramédicos o cuerpos de rescate.
Cuando la situación ya no representa un peligro inmediato, el siguiente paso es denunciar.
Aunque muchas víctimas deciden no hacerlo por miedo, desconfianza o porque consideran que no servirá de nada, la denuncia permite abrir una investigación formal y, además, ayuda a identificar zonas con mayor incidencia delictiva y posibles patrones de operación de grupos criminales.
En Puebla, la Fiscalía General del Estado (FGE) recibe las denuncias de manera presencial en las agencias del Ministerio Público distribuidas en la entidad.
También cuenta con un sistema de denuncia en línea para diversos delitos, entre ellos robo sin violencia, fraude, amenazas, abuso de confianza, daño en propiedad ajena, violencia familiar, acoso sexual y algunos casos de ciberdelitos.
Tras recibir la denuncia, el Ministerio Público inicia una Carpeta de Investigación y ordena las primeras diligencias.
Dependiendo del caso, puede solicitar videos de cámaras de vigilancia, entrevistas con testigos, dictámenes periciales y otras pruebas para esclarecer los hechos.
Uno de los errores más frecuentes es borrar mensajes, limpiar el lugar de los hechos o perder documentos que podrían convertirse en evidencia.
Las autoridades recomiendan conservar fotografías, videos, conversaciones de WhatsApp, correos electrónicos, estados de cuenta, recibos, facturas, números de serie de objetos robados y cualquier otro elemento que permita acreditar el delito o identificar a los responsables.
Si existen testigos, es importante obtener sus datos de contacto antes de que abandonen el lugar.
En caso de lesiones, la recomendación es acudir de inmediato a un hospital o centro de salud para recibir atención médica y obtener un certificado de lesiones, documento que puede incorporarse a la investigación.
Cuando se trata de delitos sexuales o violencia familiar, especialistas sugieren no modificar la escena ni cambiarse de ropa antes de la valoración médica, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan.
Cuando una persona tiene información sobre actividades delictivas, pero teme represalias, puede utilizar el número 089 de Denuncia Anónima.
Este servicio permite proporcionar datos sobre personas, domicilios, vehículos o actividades presuntamente relacionadas con hechos ilícitos sin revelar la identidad del denunciante.
La Ley General de Víctimas establece que toda persona afectada por un delito tiene derecho a recibir información sobre su caso, aportar pruebas durante la investigación, solicitar medidas de protección cuando exista riesgo y contar con asesoría jurídica gratuita.
En delitos relacionados con violencia de género, niñas, niños y adolescentes, la FGE dispone de áreas especializadas donde también se brinda atención psicológica y acompañamiento durante el proceso legal.
Autoridades advierten que existen acciones que pueden complicar una investigación.
Entre ellas destacan enfrentar al agresor, negociar con extorsionadores, compartir información falsa en redes sociales, alterar la escena del delito, destruir evidencia o dejar pasar semanas antes de acudir al Ministerio Público.
En casos de fraude electrónico o robo de cuentas bancarias, además de denunciar ante la FGE, se recomienda reportar de inmediato el incidente a la institución financiera para bloquear tarjetas, cuentas o movimientos no reconocidos.
Las denuncias pueden presentarse en cualquier agencia del Ministerio Público del estado o mediante la plataforma digital de la Fiscalía General del Estado (FGE), disponible para diversos delitos.
Asimismo, las emergencias deben reportarse al 911, mientras que la información sobre hechos delictivos puede proporcionarse de forma confidencial a través del 089.
Aunque cada caso requiere investigaciones distintas, las autoridades aseguran en que denunciar sigue siendo la principal herramienta para que se pueda identificar a los responsables, integrar las carpetas de investigación y generar información que contribuya a combatir la incidencia delictiva en el estado.