Puebla mantiene zonas de riesgo para mujeres; feminicidios siguen invisibilizados
PUEBLA, Pue., 26 de agosto de 2026.- Samantha Michaelis, una poblana y creadora de contenido, denunció el pasado 11 de agosto, a través de sus redes sociales, que cuando acudió a la Arena Puebla y dejó su automóvil estacionado en la calle, una franelera le cobró 100 pesos. Al desconocer cómo funcionaban los parquímetros, después de acudir a las luchas, las autoridades le retiraron sus placas.
“¿En qué momento perdimos la libertad de estacionarnos en nuestra propia ciudad?”, cuestionó la poblana, quien, al recuperar sus placas, tuvo que pagar 234.64 pesos, con un descuento del 50 por ciento por acudir pronto a pagar la multa.
La poblana también se quejó de las tarifas costosas de los estacionamientos privados, de los cobros excesivos de algunos franeleros y de la falta de señalética en las zonas donde operan los parquímetros. Además, cuestionó el destino de los recursos recaudados mediante este programa, pues, desde su perspectiva, no se aprecia una mejora en la ciudad.
Como si eso no fuera suficiente, en grupos de Facebook se ha denunciado recientemente que zonas como Angelópolis, el Centro Histórico, Plaza Dorada y otras áreas donde operan los parquímetros concentran presuntamente reportes de robo de autopartes.
En un año y un mes, el programa del Ayuntamiento de Puebla llamado “Estaciónate Aquí” ya acumula 29 millones 969 mil 495.05 pesos, de acuerdo con las estadísticas de la iniciativa.
Según el último reporte del Gobierno de la Ciudad, correspondiente al periodo del 1 al 30 de junio, se registró un monto de 2 millones 243 mil 905 pesos por concepto de registro y 2 millones 734 mil 580.05 pesos por sanciones. En conjunto, esto representa una suma de 4 millones 969 mil 485.05 pesos.
Como Quadratín Puebla informó el pasado 7 de mayo de 2026, el tesorero del Ayuntamiento de Puebla, Héctor Romay González Cobián, informó que, a un año de la implementación del programa de parquímetros en la capital poblana, se habían obtenido ingresos cercanos a 25 millones de pesos, recursos que serían destinados a acciones relacionadas con la seguridad pública.
De acuerdo con lo observado por esta agencia de noticias durante el primer bimestre, se pudo identificar que las multas superaban a los ingresos obtenidos por el uso regular de los cajones de estacionamiento. Esta tendencia se mantuvo igualmente durante el mes de junio.
El programa de parquímetros en Puebla no sólo ha generado cuestionamientos entre automovilistas por las multas, la falta de señalización y los cobros de franeleros, sino que también ha representado una importante fuente de ingresos para el Ayuntamiento, que en poco más de un año acumula casi 30 millones de pesos.
Ante este panorama, el reto para las autoridades será demostrar que estos recursos, anunciados para fortalecer la seguridad pública, realmente se traduzcan en mejoras visibles para quienes viven y transitan por la capital, mientras persisten las dudas sobre el funcionamiento y la seguridad en las zonas donde opera el programa.
En entrevista con Armando Pliego Ishikawa, activista urbano y especialista en movilidad sustentable y seguridad vial en Puebla, reconoce que sí se necesita de un programa de estacionamiento y que, en el caso del que se tiene en la capital, requiere de ajustes.
Principalmente para asegurar la disponibilidad de cajones, que exista una cobertura adecuada y que las tarifas incluso sean gradualmente estrictas para desincentivar que la gente se quede durante mucho tiempo en zonas concurridas.
Agregó el experto que una de las consecuencias de no contar con un programa de estacionamiento es que se incremente el tráfico porque la gente está buscando dónde colocar su coche.
“El propósito de un programa de parquímetros es garantizar que existan espacios disponibles. Esto sólo se logra cuando tienes una tarifa adecuada, pero entonces en Puebla el problema estuvo en que se puso esto de las primeras horas gratuitas, etc., entonces esto genera ciertas distorsiones que al final lo que terminan por hacer es que sí ordenan hasta cierto punto el estacionamiento y uno de los objetivos sí se cumple, pero por otro lado no garantizan disponibilidad de cajones”, explicó el especialista.