Los Toscano y La Familia Michoacana se disputan control del Mercado Morelos
PUEBLA, Pue., 4 de agosto de 2026.- El Mercado Morelos abre sus puertas desde antes del amanecer. Camionetas con frutas, carne, verduras, abarrotes y mercancía llegan todos los días a uno de los centros de distribución más importantes de la capital de Puebla.
Entre pasillos comerciales también se mueve otra realidad: durante más de una década, esta zona se convirtió en uno de los principales focos de violencia de la Angelópolis.
El mercado no puede entenderse de forma aislada, a su alrededor se encuentra un corredor integrado por las colonias 10 de Mayo, 5 de Mayo, Joaquín Colombres, Clavijero, Historiadores, Casa Blanca y varias unidades habitacionales que comunican con la autopista Puebla-Orizaba y el entronque hacia Amozoc.
Desde este punto existe conexión inmediata con la Central de Abasto, la autopista México-Veracruz, Periférico Ecológico, la carretera federal a Tehuacán y diversas vialidades que permiten salir rápidamente hacia municipios metropolitanos.
Esa condición convirtió la zona en un espacio atractivo tanto para el comercio formal como para actividades ilícitas.
Durante varios años, los delitos predominantes fueron robos a transporte de carga, robo de vehículos, narcomenudeo, asaltos a comerciantes y venta de mercancía de procedencia ilícita.
Las carpetas de investigación comenzaron a registrar ejecuciones, desapariciones, privaciones ilegales de la libertad, homicidios dolosos y ataques armados a plena luz del día.
Las autoridades estatales y federales han identificado que el corredor Mercado Morelos–10 de Mayo ha sido escenario de disputas entre distintas células delictivas por el control de la venta de droga al menudeo y otras actividades ilegales.
En distintos periodos también se han realizado cateos, aseguramientos de armas, droga y vehículos, además de detenciones de presuntos integrantes de grupos criminales.
Hasta principios de la década pasada, los hechos violentos ocurrían de manera esporádica.
A partir de la segunda mitad de la década de 2010 comenzaron a multiplicarse las ejecuciones y los ataques dirigidos.
Las agresiones dejaron de ocurrir únicamente durante la noche.
Las balaceras empezaron a registrarse en horarios comerciales, frente a negocios, sobre calles transitadas e incluso en inmediaciones del propio mercado.
Comerciantes y vecinos modificaron horarios, reforzaron medidas de seguridad y comenzaron a convivir con operativos permanentes de corporaciones municipales, estatales, federales y fuerzas armadas.
En los últimos años también aumentaron las investigaciones por desapariciones relacionadas con comerciantes y personas vinculadas a actividades del mercado.
Algunos casos concluyeron con el hallazgo de víctimas sin vida en distintos puntos de la ciudad o municipios conurbados.
La violencia no permanece confinada al interior del Mercado Morelos.
Las colonias 10 de Mayo y 5 de Mayo aparecen de forma recurrente en reportes policiacos por homicidios, ataques armados, cateos, aseguramientos y persecuciones.
En mayo de 2026, por ejemplo, un hombre fue asesinado frente a una tortillería en la colonia 10 de Mayo, mientras que semanas después se registró otra agresión armada cerca del mercado, todo esto documentado por Quadratín Puebla.
La frecuencia de estos hechos ha colocado nuevamente al corredor entre las zonas con mayor atención de las autoridades estatales.