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PUEBLA, Pue., 26 de agosto de 2026.- La migración poblana hacia Estados Unidos también tiene historias de éxito: paisanos que comenzaron desde abajo, llevaron consigo los sabores de sus comunidades y terminaron convirtiendo productos tradicionales como la cemita y la tortilla en negocios que trascendieron las fronteras. Algunos incluso recibieron sobrenombres que los identifican hasta hoy, como el “Rey de la Cemita” y el “Rey de la Tortilla”.
Uno de los casos más representativos es el de Ricardo Andrade Cerezo, conocido como “El Rey de la Cemita”, empresario migrante poblano que radica en Estados Unidos y que ha utilizado uno de los alimentos más representativos de Puebla como eje de su actividad empresarial. El Gobierno de Puebla lo reconoce públicamente con este sobrenombre y lo ha incluido en actividades de promoción comercial y vinculación con empresarios poblanos.
La historia empresarial de Andrade no se ha limitado a vender comida mexicana en Estados Unidos. Desde su posición como empresario migrante, también ha participado en encuentros para colocar productos originarios de Puebla en otros mercados. Su trayectoria se convirtió en uno de los ejemplos de cómo los migrantes poblanos han logrado desarrollar negocios vinculados con la gastronomía y mantener una conexión comercial con su estado de origen.
Otro nombre emblemático es Erasmo Ponce, originario de Chinantla, Puebla, quien es identificado como “El Rey de la Tortilla”. Su trayectoria empresarial en Estados Unidos lo convirtió en uno de los referentes de la comunidad migrante poblana y en un ejemplo del crecimiento que pueden alcanzar los paisanos que comienzan con pequeños negocios.
Ponce forma parte de una generación de migrantes que no solamente encontró empleo en Estados Unidos, sino que creó empresas y abrió espacios para que otros mexicanos pudieran incorporarse al mercado laboral. Su historia también muestra cómo la gastronomía mexicana se convirtió en una oportunidad económica para comunidades migrantes que conservaron sus tradiciones lejos de sus lugares de origen.
El fenómeno no se reduce a estos dos personajes. El propio Instituto Poblano de Asistencia al Migrante (IPAM) contemplo entre sus objetivos la vinculación de empresarios de origen poblano radicados en Norteamérica con migrantes retornados que buscan desarrollar proyectos productivos en sus comunidades.
El Gobierno de Puebla ha señalado que existe una importante comunidad de empresarios poblanos en Estados Unidos y que sus actividades comerciales representan una oportunidad para fortalecer los vínculos económicos entre ambos territorios. Además, el IPAM cuenta con programas de apoyo para migrantes que regresan al estado y buscan emprender.
Pero mientras algunos poblanos han conseguido consolidar negocios y convertirse en referentes empresariales, miles de connacionales enfrentan una realidad distinta por el endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos durante 2026.
El Gobierno de México reportó que entre el 20 de enero de 2025 y el 13 de agosto de 2026 fueron repatriados 271 mil 193 mexicanos, de los cuales 171 mil 508 ingresaron por vía terrestre y 99 mil 685 por vía aérea.
En el caso particular de Puebla, datos difundidos por el IPAM señalan que más de 7 mil poblanos habían sido deportados durante los primeros siete meses de 2026. Esta cifra coloca a Puebla entre las entidades con una importante cantidad de connacionales retornados desde Estados Unidos.
El fenómeno que ha generado mayor preocupación en las últimas semanas es que algunos mexicanos deportados por Estados Unidos ya no son enviados directamente a México. Durante 2026, el gobierno estadounidense comenzó a trasladar a connacionales a países de Centroamérica antes de su regreso a territorio mexicano.
El caso más documentado es Guatemala, cuyo presidente, Bernardo Arévalo, confirmó que su país recibió 2 mil 284 mexicanos deportados desde Estados Unidos durante 2026. Los connacionales permanecen en territorio guatemalteco por un periodo corto y posteriormente continúan su traslado hacia México.
También se han documentado vuelos con mexicanos deportados hacia Honduras, como parte de este esquema de traslado a terceros países. Sin embargo, hasta el 26 de agosto de 2026 no existe un registro oficial público que permita determinar cuántos de los mexicanos enviados a Guatemala u Honduras son originarios de Puebla.
La Secretaría de Gobernación cuenta con estadísticas de mexicanos devueltos desde Estados Unidos desagregadas por entidad federativa, pero estos registros corresponden a eventos de devolución y no identifican públicamente, dentro de la estadística general, qué personas fueron trasladadas previamente a un tercer país.
Por ello, los más de 7 mil poblanos deportados durante 2026 no deben confundirse con los mexicanos enviados a Centroamérica. Se trata de universos distintos y, hasta que las autoridades federales publiquen información desagregada, no es posible afirmar que una determinada cantidad de esos poblanos haya pasado por Guatemala u Honduras.
Ante este escenario, el Gobierno de Puebla mantiene programas de atención para los migrantes que regresan de Estados Unidos. El IPAM ofrece orientación jurídica, documentación, vinculación con instituciones y apoyos para la reinserción, además de programas para quienes buscan iniciar un negocio después de regresar al estado.
Así, la migración poblana hacia Estados Unidos muestra dos rostros que hoy conviven. Por un lado están empresarios como Ricardo Andrade y Erasmo Ponce, quienes llevaron la identidad gastronómica de Puebla al mercado estadounidense y construyeron negocios que los hicieron reconocidos entre la comunidad migrante.
Por el otro, están los miles de poblanos que han tenido que regresar por las políticas de deportación y que ahora enfrentan el desafío de reconstruir su vida en Puebla. Mientras algunos paisanos son reconocidos por haber convertido una cemita, una tortilla o cualquier otro producto mexicano en una empresa exitosa, otros regresan al estado después de años de vivir y trabajar en Estados Unidos.
El dato más importante, hasta ahora, es que Puebla acumula más de 7 mil deportaciones durante 2026, pero todavía existe un vacío de información sobre cuántos poblanos forman parte del grupo de mexicanos enviados a terceros países.