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PUEBLA, Pue., 8 de septiembre de 2025.- En los últimos 19 años, se han invertido más de mil 300 millones de pesos en obras y acciones para sanear el río y la cuenca del Alto Atoyac, combinando recursos estatales y algunos programas federales. Aunque la cifra parece significativa, resulta insuficiente para revertir el daño de un afluente catalogado como biológicamente muerto.
Un vistazo internacional permite dimensionar la magnitud de la inversión requerida. Por ejemplo, en el río Sena de París se destinaron 30 mil 691 millones 640 mil pesos mexicanos para recuperarlo.
Para permitir que los ciudadanos utilizaran el río en actividades deportivas durante los Juegos Olímpicos de París 2024, se modificó el sistema de alcantarillado, se redirigieron desagües y se construyó un depósito subterráneo para almacenar agua de lluvia.

Al igual que el Atoyac, el Sena fue un vertedero de desechos humanos, basura, animales muertos y aguas residuales industriales. Tras 34 años de esfuerzos constantes desde 1991, la calidad del agua ha mejorado al grado que hoy los parisinos pueden nadar en él sin riesgo para su salud.
Otro ejemplo es el río Rin, en Suiza, donde se invirtieron al menos 280 mil 735 millones 500 mil pesos. Con estos recursos se fortaleció la gestión de aguas residuales, se restauraron zonas aluviales, se redujeron contaminantes como pesticidas y microplásticos, y se organizaron limpiezas masivas con la participación de voluntarios.
Este río atraviesa además Francia, Alemania y Países Bajos, por lo que su saneamiento fue resultado de un esfuerzo transnacional. El “Programa de Acción del Rin”, lanzado en 1987 tras un desastre ambiental que involucró la descarga de 20 toneladas de químicos por parte de una empresa suiza, ha logrado que hoy se identifiquen hasta 63 especies de peces en el afluente.
Estos casos muestran que la inversión en el Atoyac ha sido modesta y que la recuperación de un río requiere décadas de trabajo sostenido para que eventualmente se pueda revivir la vida acuática y permitir actividades recreativas seguras.

Mario Marín Torres (2005-2011)
De acuerdo con el sexto informe del exgobernador Mario Marín Torres se destinaron 103 millones 786 mil pesos para obras y acciones del programa “Rescate Ecológico de los ríos Zahuapan, Atoyac, Alseseca y Presa Manuel Ávila Camacho (Valsequillo)”. Éstos afluentes y la presa están interconectados, por lo que los contaminantes que caen en alguno de los ríos terminan afectando a todos.
Con este dinero se asignó la ampliación del sistema de agua potable en San Matías Tlalancaleca, la construcción de una estación de bombeo, un subcolector en San Pedro Zacachimalpa, entre otros colectores instalados en otros municipios.
En el mismo sentido, el informe detalla que se emplearon 22 millones 542 mil pesos para la construcción y operación de plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) en 18 municipios.
No obstante, a pesar de todo este dinero, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió una recomendación en el 2017 y encontró que la mayoría de estas PTAR no estaban funcionando.
"Tanto en 2005 como en 2011 fueron publicados y ampliamente difundidos dos Planes oficiales de saneamiento de los ríos Atoyac y Zahuapan, en los que se gastaron millones de pesos en la construcción de Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTARs) que, o bien nunca funcionaron o sólo operaron parcial y temporalmente, para después ser abandonadas", se leyó en la síntesis de la CNDH recopilada por el Centro Fray Julián Garcés.

Rafael Moreno Valle (2011-2017)
En el sexenio de Rafael Moreno Valle de acuerdo con su sexto informe de gobierno se gastó más de 121 millones de pesos en la Cuenca Alto de Atoyac. De estos, 11 millones 123 mil pesos para el mantenimiento y reparación de la primera red de monitoreo en tiempo real de la calidad del agua en la Cuenca del Alto Atoyac.
Además de que dentro de la cuenca se realizaron 5 acciones de agua potable con una inversión de 110 millones 124 mil pesos.
Entre estos proyectos, Rafael Moreno Valle habilitó una planta de tratamiento en Huejotzingo el 16 de julio de 2014 y el registro hemerográfico documentó que dejó de funcionar casi inmediatamente. Por esta PTAR se invirtió 9 millones 679 mil 460 pesos. Además, de acuerdo con la recomendación de la CNDH en 2017 en este municipio se tenían cinco plantas tratadoras, de las cuales solamente dos operan deficientemente. Actualmente, en Huejotzingo se tienen 18 plantas de tratamiento.

Miguel Barbosa Huerta (2019-2022)
En el caso del exgobergador Miguel Barbosa Huerta en su cuarto informe de gobierno no se especifica la cantidad final de dinero destinado para sanear la cuenca del Atoyac, pero se explica que se realizaron acciones de monitoreo. Además, durante la administración de Barbosa, en 2022 con el Programa de Acciones de Saneamiento (PAS) en un trabajo coordinado con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y Tlaxcala se realizaron 13 acciones para el mejoramiento de la cuenca del alto Atoyac con un costo de 112. 82 mdp.

Sergio Salomón Céspedes Peregrina (2022-2024)
Al año siguiente, durante el mandato del exgobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina se invirtieron según su segundo informe de gobierno, 29 millones 355 mil pesos para 5 obras destinadas a disminuir la contaminación del Río Atoyac. Estas obras incluyeron la ampliación y rehabilitación de más de 3 mil metros de drenaje para la red de alcantarillado, la construcción de 20 sistemas de saneamiento basados en biodigestores y la ampliación de una planta de tratamiento de aguas residuales.
Durante su periodo de mandato, la iniciativa PAS destinó 327.7 mdp. Asimismo, en el mismo año, a través de la Escuela del Agua se destinaron 670 mdp para 15 acciones de saneamiento y 2 acciones de capacitación.
Nota aclaratoria
La información contempla únicamente inversiones registradas en informes de gobierno y el Programa de Acciones de Saneamiento (PAS). No se incluye la inversión de la actual administración de Alejandro Armenta, por lo que el monto real podría ser superior.

Hacia soluciones basadas en la naturaleza
Ante la persistente contaminación, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó el “Portafolio de Soluciones Basadas en la Naturaleza para la Seguridad Hídrica de la Cuenca Río Alto Atoyac” publicado este 2025. El enfoque propone estrategias que aprovechan procesos ecológicos para mejorar la calidad del agua y restaurar los ecosistemas, como:
Estas medidas se complementan con acciones habilitadoras, como capacitación comunitaria, sensibilización, fortalecimiento de alianzas y la incorporación del enfoque SbN en políticas públicas. La propuesta del PNUD busca restaurar la resiliencia de los ecosistemas, mejorar la calidad de vida de las comunidades y enfrentar los efectos del cambio climático, equilibrando desarrollo humano y respeto a la naturaleza.
A lo largo de casi dos décadas, las inversiones estatales y federales en la Cuenca del Alto Atoyac han sido cuantiosas en cifras, pero insuficientes para revertir décadas de contaminación y abandono. La comparación con casos internacionales como los ríos Sena y Rin evidencia que la recuperación de un afluente requiere decenas de años, coordinación multisectorial y una inversión sostenida. Además, las fallas en la operación de plantas tratadoras y proyectos inconclusos muestran que no basta con destinar recursos; es indispensable garantizar la eficacia y continuidad de las acciones.
El futuro del Atoyac depende de combinar inversión, tecnología, políticas públicas efectivas y la participación de la sociedad. Solo así será posible que, algún día, la vida acuática regrese a sus aguas y los habitantes puedan disfrutar de un río sano y productivo.





