Volkswagen expresa preocupación y decepción por rechazo al acuerdo salarial
PUEBLA, Pue., 31 de agosto de 2026.- El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Puebla y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Puebla llamaron a analizar con una visión de largo plazo el ajuste anunciado por Volkswagen de México, que contempla la supresión indefinida de uno de los tres turnos de producción de los modelos Tiguan y Jetta y que implicaría la salida de hasta mil 200 trabajadores.
En posicionamientos emitidos por separado, ambos organismos empresariales expresaron su solidaridad con los trabajadores y sus familias, aunque coincidieron en que la situación también debe ser tomada como una oportunidad para fortalecer la competitividad de Puebla y enfrentar las transformaciones que atraviesa la industria automotriz a nivel mundial.
El CCE Puebla señaló que el ajuste de Volkswagen ocurre en un contexto de elevada competencia y transformación de la industria automotriz, particularmente en Norteamérica, por lo que consideró necesario abordar la situación con responsabilidad y perspectiva de largo plazo.
El organismo empresarial destacó que la industria automotriz representa 43.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) estatal y 82.3 por ciento de las exportaciones de Puebla, además de contar con una capacidad instalada de 622 mil 500 vehículos anuales, cifra que coloca al estado en el tercer lugar nacional.
También resaltó el crecimiento de la industria de autopartes, cuyo empleo aumentó 110.3 por ciento entre 2010 y 2024, mientras que sus exportaciones crecieron 719.9 por ciento durante el mismo periodo.
Ante este escenario, el CCE consideró que el ajuste debe convertirse en un punto de inflexión para impulsar una agenda de competitividad industrial, mediante la coordinación entre empresas, cámaras empresariales, instituciones académicas, trabajadores y autoridades.
Entre las acciones que planteó se encuentran la reconversión del talento, el fortalecimiento de la proveeduría, una mayor inversión tecnológica y el desarrollo de infraestructura estratégica, con el objetivo de que Puebla pueda diversificar su industria y conservar su relevancia en la movilidad y manufactura del futuro.
Por su parte, Coparmex Puebla manifestó su preocupación por la salida de trabajadores de Volkswagen, al señalar que detrás de cada empleo existe una familia y un proyecto de vida, además del impacto que una reducción de personal podría tener en la economía estatal y en toda la cadena productiva vinculada con la armadora.
El organismo empresarial reconoció el avance en el diálogo entre Volkswagen de México y el SITIAVW, pero sostuvo que es necesario construir un plan que responda a los cambios de la economía mundial, fortalezca la competitividad y coloque en el centro la dignidad y el desarrollo de las personas.
Coparmex planteó que el denominado “diálogo social” debe permitir transitar hacia una política económica que, además de fortalecer la competitividad regional, procure el desarrollo de las personas y el bien común.
Asimismo, expresó su solidaridad con las familias que pudieran resultar afectadas en caso de concretarse las terminaciones laborales y manifestó su disposición para participar en cualquier mesa de trabajo que permita encontrar una solución.
Estas posturas se dan luego de que Volkswagen de México confirmara la eliminación indefinida de uno de los tres turnos del segmento Tiguan-Jetta en su planta de Puebla, como parte de un ajuste a sus capacidades de producción ante las condiciones actuales de los principales mercados.
Mientras tanto, el SITIAVW rechazó que haya pactado o consentido despidos, y aseguró que mantiene una postura firme para buscar alternativas que permitan conservar los empleos y preservar la estabilidad laboral. El sindicato reiteró que el diálogo es el mecanismo para resolver el conflicto y pidió a los trabajadores mantenerse atentos a sus canales oficiales de información.




