Empatan Puebla y León en el Cuauhtémoc
PUEBLA, Pue., 2 de agosto de 2026.- El 21 de mayo de 2020, el poblano Rodrigo Rafael Romero Saldívar fue verificado por Guinness World Records como el coleccionista con el mayor número de mini balones de futbol en el mundo con un total de mil 230 piezas.
Empero, ahora podría superar su propia marca ya que actualmente posee 2 mil 26 pelotas, justamente la misma cifra de este año en que se disputó una edición más de la Copa del Mundo. Aún no define si la buscará o prefiere esperar para el 2030 cuando se disputa el Mundial del Centenario, donde estima que podría incluso superar esa cifra.
Narró que su afición comenzó en el Mundial de Alemania 2006. En aquel momento tuvo la oportunidad de irse de intercambio a Madrid, España.
El estar cerca de la sede mundialista y con el respaldo de su padre y su amigo Luis Otero, pudo trasladarse a suelo teutón y presenciar los duelos México-Angola y Portugal-México. Allí, él y su amigo adquirieron un mini balón de Brasil, el cual emplearon para jugar. “Ese fue mi primer balón”.
Cuatro años después acudió a la Copa del Mundo de Sudáfrica. Para entonces su colección sumaba 40 balones. Actualmente, ha acudido a seis mundiales y su meta es estar dentro de cuatro años en España, donde inició todo este proyecto.
En el 2010 le regalaron el paquete que contenía las pelotas empleadas desde el Mundial de México 1970 hasta ese año. “Ahí dije, quiero empezar a coleccionar esto. A partir de ahí empecé a buscar por todos lados”.
Al principio conseguía las mini pelotas en tiendas deportivas o mediante compras por Internet. Sin embargo, con el correr del tiempo y el incremento de la colección, la búsqueda se volvía cada vez más difícil.
Fue así como inició una red de contactos con coleccionistas que encontró en redes sociales con integrantes de diferentes partes del mundo.
A la par, familiares y amigos le regalaron varios ejemplares, lo que le permitió ampliar su colección.
Con el paso de los años, su repertorio siguió agrandándose hasta que un día se le ocurrió investigar de cuánto era el récord. La anterior marca correspondía a un argentino, Fernando Fuglini, que tenía 861 pelotas. Una colección que empezó en 1995.
“Me meto a la página Guinness veo que existe un récord en ese momento y que yo tenía más balones. Al conocer ese dato dije ‘la verdad es que le gano, solo hay que buscar qué hacer para conseguirlo y poder tener ese récord yo’”, evocó.
Señaló que cuando conoció el récord, en 2019, nació su hijo, 14 años después de que inició a coleccionar los balones. Fue entonces que recibió de obsequio uno de los dos balones que más aprecia en su colección.
El primero fue el que su esposa María José le regaló para anunciarle que iba a ser papá. Es un balón que no cuenta dentro de su colección.
El segundo es de los Juegos Olímpicos de 2012, celebrados en Londres, cuando la Selección Mexicana consiguió la medalla de oro. Su valía estriba en que está firmado por el autor de los dos goles en la final ante Brasil, Oribe Peralta.
Indicó que tras contactar a Guinness World Records fue enterado que para validar su colección había dos procesos: pagar para que unos visores verificaran o realizar el trámite por su cuenta. Optó por la segunda posibilidad.
Tras iniciar el procedimiento, tardó un año y medio para poder validar su marca mundial, pues tuvo que realizar un inventario, reunir documentos y facturas de cada balón.
“Fui cubriendo cada trámite que me solicitaron, documentos, fotografías, un registro en Excel con cada balón si se podía desde cuándo se compró (…) algunos son regalos y eso complicó más el proceso, al final entendieron y no hubo complicaciones”.
Otro de los puntos que le solicitaron fue que la verificación de la colección la realizara como testigo una persona relacionada al ámbito del futbol, en este caso invitó al exfutbolista chileno Carlos Alberto Poblete Jofre para que realizara el conteo oficial, el cual se documentó en un video con una duración de 10 minutos.
En su acervo incluye balones de la UEFA Champions League, Copas Mundiales y diversas confederaciones, así como ejemplares firmados por leyendas del balompié mundial, como Pelé, Alessandro del Piero y Fernando ‘El Moro’ Morientes.
Además de torneos continentales e internacionales como la Copa América, Eurocopa, Copa de África, Asia, Copa Oro y Juegos Olímpicos.
También tiene balones oficiales de selecciones nacionales, como Costa de Marfil, Holanda, Argentina, Brasil y, por supuesto, México. Así como de más de 30 diversas ligas como la Mx, la China y Japón.
De igual forma, cuenta con redondas del manga Captain Tsubasa, conocido en México como ‘Súper campeones’.
Además, hay esféricos difíciles de encontrar como uno de los Juegos Centroamericanos de 1962 o uno del Sydney FC de Australia, el último equipo donde militó del Piero.
“Hay piezas muy raras y otras que se hicieron más raras como la del Sydney FC, el último equipo donde jugó del Piero. Ese balón cuando se lo enseñé durante la visita que hizo a Puebla como parte de una gira que realizó el trofeo de la Champions en 2018, él se ‘sacó de onda’ y se me quedó viendo, preguntándome inclusive que cómo era posible que yo tuviera un balón de ese equipo”, destacó.
Rodrigo mencionó que una persona fundamental para lograr su colección es un amigo italiano, quien además de apoyarlo a conseguir las piezas que requiere se ha convertido en su más cercano perseguidor.
Incluso, el europeo podría ahora mismo registrarse para romper su marca, pero no para llegar a la marca que tiene actualmente en su compilación.
Señaló que aunque es hincha del club Puebla siente los colores del Atlético de Madrid. Su identificación con los Colchoneros nació cuando el delantero mexicano Luis García, su ídolo en el futbol mexicano, vistió esa camiseta entre 1992 y 1994.
Eso lo llevó a poseer otras piezas de gran valor en su colección, una banca del extinto estadio Vicente Calderón, la cual adquirió tras cumplir con todo el proceso; y unas bancas prototipo para el nuevo inmueble donde juega el Atlético de Madrid.
Todo ello, junto con playeras originales con la que le dará vida en su mini cancha a su once ideal de los Colchoneros, los tiene exhibidos en su museo personal, llamado, obviamente, Vicente Calderón. “Tengo unas playeras autografiadas de Luis García”, concluyó.




