Celebra la comunidad universitaria de la BUAP con fiesta patria
PUEBLA, Pue., 29 de julio de 2026.- Retomar los libros después de los 25 años representa un acto de valentía frente a un mercado laboral que a menudo castiga la edad y la falta de conexiones. Para quienes deciden darle un giro a su vida o buscar una superación personal a través de la Universidad para Adultos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la mayor angustia no es aprobar las materias, sino descubrir si realmente habrá un espacio para ellos allá afuera.
Con una oferta enfocada en sectores específicos mediante las licenciaturas en Innovación Emprendedora, Humanidades y Gestión de la Información, el panorama para los futuros profesionistas exige ir un paso adelante. Si bien la universidad ha intentado mitigar esta incertidumbre habilitando un portal institucional para vincular a sus egresados con diversas empresas, la cruda realidad obliga a los estudiantes a buscar redes de apoyo y supervivencia económica en espacios como las ferias del empleo municipales. Estas jornadas se han convertido en un salvavidas ciudadano al incluir convocatorias pensadas en sectores vulnerables y personas adultas.
Al enfrentarse al mundo real y teclear su profesión en plataformas de empleo como Indeed u OCC, el choque de los aspirantes es inevitable y contrasta según la carrera elegida. Mientras que quienes dominan la Gestión de la Información encuentran un abanico más amplio de vacantes, los que apuestan por la Innovación Emprendedora hallan pocas opciones, aunque con la esperanza de percibir salarios competitivos. Por su parte, el sector de Humanidades choca con un sistema que parece confinarlos casi exclusivamente a las aulas en áreas de docencia.
Estudiar en la adultez es un reto doble. La institución advierte que es necesario contar con conocimientos básicos y, en algunos casos, acreditar experiencia previa, demostrando que para este sector de la población el éxito profesional requiere no solo de un título, sino de una inmensa resistencia para no rendirse ante un sistema que urge abrir más y mejores puertas.